ADELAT lanza webinar sobre digitalización y automatización en la distribución eléctrica

ADELAT lanza webinar sobre digitalización y automatización en la distribución eléctrica

El próximo 31 de octubre se llevará a cabo a través de Zoom y LinkedIn Live una nueva edición del ciclo Voz Experta Adelat: “Digitalización y automatización de la distribución eléctrica. Impulsores y buenas prácticas internacionales”. Este evento requiere inscripción previa y contará con traducción simultánea al español y portugués.

Durante el encuentro se presentarán las principales conclusiones de nuestro último DSO Brief, con foco en el rol de la digitalización y automatización como herramientas que están transformando la manera en la que se gestiona la infraestructura eléctrica a nivel global y que pueden contribuir a mejorar la resiliencia, la eficiencia y la sostenibilidad de los sistemas de los países latinoamericanos.

El aumento de la demanda de electricidad, junto con las crecientes exigencias de los consumidores por un servicio más eficiente, sostenible y personalizado, ponen de manifiesto la necesidad imperativa de modernizar las redes de distribución de la región.

Durante el webinar se abordarán las tendencias globales en la implementación de nuevas tecnologías (sistemas IT/OT, GIS, AMI, Sensorística, Big Data, IA y machine learning, entre otros). Además, expertos discutirán sobre acciones concretas para que gobiernos y agencias reguladoras fomenten la implementación de la digitalización y la automatización de la distribución eléctrica.
 
El evento también incluirá la presentación de buenas prácticas y casos de éxito internacionales en la implementación de tecnologías digitales y su posible adaptación a la región, considerando la infraestructura existente, las capacidades tecnológicas, y las condiciones socioeconómicas locales.

Esperamos que este encuentro sea una valiosa oportunidad de intercambio de conocimiento y experiencias y contribuya de esta forma al análisis de temas clave para avanzar en el proceso de transformación energética de la región.

 

*Para más información o notas de prensa, escribir a comunicacion@darkturquoise-zebra-776384.hostingersite.com

ADELAT presenta estudio sobre las inversiones necesarias en la distribución eléctrica para la transición energética en Latinoamérica

ADELAT presenta estudio sobre las inversiones necesarias en la distribución eléctrica para la transición energética en Latinoamérica

La Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (ADELAT) lanzó el policy paper “Sin inversión no hay transición: el futuro de la distribución eléctrica en América Latina”, que analiza las necesidades de inversión en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala y Perú para avanzar en una transformación energética efectiva.

Este estudio identifica once vectores que son fundamentales para la transición energética como la Electrificación de Nuevos Usos, Electromovilidad, Conexión a la Generación Distribuida, Digitalización y Automatización, AMI (Infraestructura de Medición Avanzada), Calidad de Servicio, Resiliencia, Actualización de Red, Baterías, Normalización de Pérdidas y Universalización. Estas tendencias representan una oportunidad para cumplir los compromisos climáticos y mejorar la calidad de vida en los países analizados.

El análisis fue encargado a la consultora Grupo Mercados Energéticos, con datos proporcionados por las empresas distribuidoras asociadas, una caracterización detallada de la situación actual en cada país y proyecciones de demanda energética. De esta manera, se constituyeron dos posibles escenarios de transición para el año 2040: uno de Transición Energética Efectiva (compatible con los objetivos establecidos en el estudio “Connecting the Dots” desarrollado por Deloitte para Eurelectric), y otro de Transición Energética Parcial.

Los resultados revelan que el primer caso requiere una inversión de US$ 289 mil millones adicionales a las que ocurrirían de mantenerse la tendencia reciente (US$ 143 mil millones), haciendo un total de US$ 431 mil millones para las distribuidoras de los 7 países analizados, en una ventana de 17 años. Para el segundo caso, las inversiones adicionales son de US$ 174 mil millones que, sumadas a los US$ 133 mil millones de carácter tendencial, hacen un total de US$ 307 mil millones. 

El paper también destaca los beneficios operativos, económicos, sociales y ambientales de estas inversiones, incluidas las reducciones de costos operativos, que serán cuantificados en una segunda etapa del trabajo, y la mejora en la calidad de los servicios energéticos en la región.

En este marco, ADELAT realizó una presentación online de los principales hallazgos, en el que participaron destacados profesionales del sector. El Jefe del Departamento Eléctrico de la Comisión Nacional de Energía de Chile, Danilo Zurita, afirmó: “Hay que modificar nuestro marco regulatorio de distribución para dar certezas y beneficios a todos los involucrados, reconociendo las realidades locales de cada empresa e incorporando nuevas tecnologías”.

El director del Grupo de Trabajo de Electricidad de ARIAE y Superintendente de Regulación de los Servicios de Distribución de ANEEL (Brasil), Carlos Alberto Calixto Mattar, coincidió en que el modelo actual requiere una revisión. “No existe la posibilidad de tener una transición energética si no hay una inversión en las redes de transmisión y distribución”, concluyó.

El asesor del Secretario Ejecutivo en OLADE, Medardo Cadena, refirió que alcanzar la meta de cero emisiones hacia 2050 exige incrementar la participación de la electricidad en la matriz energética. Precisó que uno de los grandes desafíos es garantizar que el impacto de esta transición sea mínimo para el usuario final, de modo que “el usuario final realmente sienta un efecto positivo en la planilla total de energía de todo este proceso que estamos viviendo”.

Por su parte, el Especialista en Energía del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Augusto Bonzi, agregó: “Siempre que pensamos en inversiones e infraestructura debemos considerar también el empleo y la equidad de género, para asegurar que la transición energética sea también sostenible”.

Este encuentro fue parte del Ciclo “Voz Experta ADELAT” que, al igual que otras iniciativas de la asociación, busca promover la construcción de un lenguaje común que permita a reguladores, empresas distribuidoras, gobiernos y la sociedad civil comprender y comunicar de manera efectiva los aspectos esenciales de la actividad de distribución en el contexto de la transición energética. 

Descarga el estudio completo o su resumen en el idioma de preferencia:

Español: https://bit.ly/Paper_Inversiones / https://bit.ly/Resumen_Inversiones 

Portugués: https://bit.ly/Paper_Investimentos / https://bit.ly/Resumo_Investimentos 

 

*Para más información o notas de prensa, escribir a comunicacion@darkturquoise-zebra-776384.hostingersite.com 

Sobre ADELAT

La Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas es una organización sin fines de lucro, creada a fines de 2021. Se propone ser un referente de la actividad de distribución eléctrica con el objetivo de promover y acompañar el proceso de transformación de la distribución eléctrica Latinoamericana en el marco de la transición energética.

¿Cuál es la inversión necesaria para la distribución eléctrica en Latinoamérica?

¿Cuál es la inversión necesaria para la distribución eléctrica en Latinoamérica?

La Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (ADELAT), ha lanzado el informe titulado “Sin inversión no hay transición: el futuro de la distribución eléctrica en América Latina”. Este estudio detalla las inversiones necesarias en los sistemas de distribución eléctrica en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala y Perú para lograr una transición energética efectiva.

El informe identifica once vectores fundamentales para la transición energética, tales como la electrificación de nuevos usos, la electromovilidad, la digitalización, y la infraestructura de medición avanzada (AMI). Estos factores son esenciales para modernizar las redes eléctricas y cumplir con los compromisos climáticos.

 

Proyecciones de inversión hasta 2040

El análisis realizado por Grupo Mercados Energéticos presenta dos escenarios de inversión para 2040:

1. Transición Energética Efectiva: Requiere una inversión total de US$ 431 mil millones, que incluye US$ 289 mil millones adicionales sobre la tendencia actual.

2. Transición Energética Parcial: Necesita una inversión total de US$ 307 mil millones, sumando US$ 174 mil millones adicionales a las proyecciones actuales.

Estos escenarios muestran la magnitud de la inversión requerida para transformar las redes de distribución eléctrica y adaptarlas a las nuevas demandas y tecnologías.

Beneficios y desafíos

Las inversiones propuestas podrían traer beneficios significativos, como la reducción de costos operativos y mejoras en la calidad del servicio eléctrico. Sin embargo, se enfrentan desafíos como la necesidad de ajustar marcos regulatorios y asegurar que la transición no incremente significativamente los costos para los usuarios finales.

Durante la presentación del estudio, Danilo Zurita, Jefe del Departamento Eléctrico de la Comisión Nacional de Energía de Chile, y Carlos Alberto Calixto Mattar, Director del Grupo de Trabajo de Electricidad de ARIAE, enfatizaron la importancia de actualizar las regulaciones y garantizar inversiones en infraestructura. Medardo Cadena de OLADE y Augusto Bonzi del BID también destacaron la necesidad de considerar aspectos como el impacto en los usuarios y la equidad en las inversiones.

 

Iniciativas de ADELAT

El estudio forma parte del ciclo “Voz Experta ADELAT”, que busca promover un diálogo entre reguladores, empresas distribuidoras, gobiernos y la sociedad civil. La iniciativa tiene como objetivo asegurar una transición energética coordinada y sostenible en Latinoamérica, proporcionando un marco para comprender y abordar los desafíos de la modernización de las redes eléctricas.

 

Fuente: Review Energy

https://www.review-energy.com/otras-fuentes/-cual-es-la-inversion-necesaria-para-la-distribucion-electrica-en-latinoamerica

Cuántas inversiones hacen falta para que Argentina se adapte a la transición energética mundial

Cuántas inversiones hacen falta para que Argentina se adapte a la transición energética mundial

Un estudio de ADELAT muestra las reformas que necesita el sistema eléctrico local y los desafíos en toda la región.
 

La plana mayor de la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (ADELAT) acaba de visitar Argentina para presentar un informe sobre los desafíos que tiene el país para adaptarse a la transición energética mundial.

En ese marco, se reunieron con funcionarios del Gobierno Nacional, quienes están elaborando una serie de reformas de fondo que podrían llegar a tomar algunas de las recomendaciones de estos expertos.

“Argentina está en un momento de transición, con reformas clave en el sector energético para lograr la autosustentabilidad del sistema. Trabajamos junto al sector privado para garantizar que las nuevas normas sean efectivas”, afirmó el subsecretario de Energía Eléctrica, Damián Sanfilippo, luego de presenciar la presentación oficial del documento de ADELAT, que también tuvo la participación de ADEERA y UDEA.

 

En el documento se evalúan dos escenarios: uno de Transición Energética Efectiva, compatible con objetivos trazados para los países europeos en ejercicios similares, y otro de Transición Energética Parcial. Para el caso argentino, el estudio encuentra que se requieren inversiones anuales adicionales por USD 1.600 millones para lograr una transición efectiva, y de USD 800 millones anuales para una transición parcial, de forma sostenida hasta el año 2040.

“Tenemos un puente que cruzar desde nuestra situación actual, desde lo regulatorio, la infraestructura y nuestras instituciones sectoriales”, indicó Horacio Nadra, vicepresidente de ADELAT y ADEERA.

La clave que articula todo el documento es la importancia de la inversión temprana en infraestructura, para no generar cuellos de botella que luego traiga más complicaciones y encarezcan este proceso de modernización que será inevitable.

“El cumplimiento de los compromisos climáticos y la mejora de la calidad de vida en la región dependen de estas tendencias emergentes”, resaltó Juan Pablo Marzocca, Utility Business Modeling Leader en GME Global.

El panorama regional

Respecto a la situación en toda América Latina, el policy paper lanzado identifica once vectores fundamentales como la Electrificación de Nuevos Usos, Electromovilidad, Conexión a la Generación Distribuida, Digitalización y Automatización, AMI (Infraestructura de Medición Avanzada), Calidad de Servicio, Resiliencia, Actualización de Red, Baterías, Normalización de Pérdidas y Universalización. 

Los resultados revelan que para una transición efectiva se requieren 289 mil millones de dólares adicionales de inversión a las que ocurrirían de mantenerse la tendencia reciente (143 mil millones), haciendo un total de US$ 431 mil millones para las distribuidoras de los 7 países analizados (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala y Perú), en una ventana de 17 años. 

Ya para el caso de una transición parcial, las inversiones adicionales serían de 174 mil millones de dólares que, sumadas a los 133 mil millones de carácter tendencial, hacen un total de USD 307 mil millones.

“Hay que modificar nuestro marco regulatorio de distribución para dar certezas y beneficios a todos los involucrados, reconociendo las realidades locales de cada empresa e incorporando nuevas tecnologías”, subrayó el Jefe del Departamento Eléctrico de la Comisión Nacional de Energía de Chile, Danilo Zurita.

 

Fuente: Forbes Argentina

https://www.forbesargentina.com/money/cuantas-inversiones-hacen-falta-argentina-adapte-transicion-energetica-mundial-n59661

 

La transición hacia un sistema más eficiente requerirá invertir US$ 2400 millones anuales en distribución eléctrica en el país hasta el 2040

La transición hacia un sistema más eficiente requerirá invertir US$ 2400 millones anuales en distribución eléctrica en el país hasta el 2040

La Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (ADELAT) informó que en Argentina se requieren inversiones anuales adicionales por US$ 1.600 millones en distribución para lograr una transición efectiva y por US$ 800 millones para una transición parcial. Si a esos montos se le suma el crecimiento tendencial de las inversiones, estimadas en US$ 800 millones por año, en el escenario de máxima deberán desembolsarse US$2400 millones.
 

La transición hacia un sistema energético más limpio y eficiente en la Argentina requerirá US$ 2400 millones anuales en inversiones en el segmento de distribución eléctrica hasta el 2040. El dato surge de un flamante estudio regional encargado por la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (ADELAT) y presentado en un evento realizado en Buenos Aires junto a la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (ADEERA) y la Usina para el Desarrollo Energético Argentino (UDEA).

El evento contó con la presencia del subsecretario de Energía Eléctrica, Damián Sanfilippo, quien valoró estos espacios de discusión sobre el futuro de la distribución energética. “Argentina está en un momento de transición, con reformas clave en el sector energético para lograr la autosustentabilidad del sistema. Trabajamos junto al sector privado para garantizar que las nuevas normas sean efectivas”, afirmó el funcionario. «En Argentina no se estaba pasando el costo real de generación a los usuarios finales. Se están dando pasos importantes para recuperar eso», agregó.

A su turno, Horacio Nadra, vicepresidente de ADELAT y ADEERA, destacó la importancia de preparar a la
industria eléctrica argentina para enfrentar la transición energética. “Tenemos un puente que
cruzar desde nuestra situación actual, desde lo regulatorio
, la infraestructura y nuestras
instituciones sectoriales”, señaló.

El estudio utiliza un modelo de inversiones encargado por ADELAT a la consultora Grupo Mercados Energéticos y tiene como objetivo principal ofrecer una visión detallada de las necesidades de inversión en el segmento de distribución eléctrica de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala y Perú.

 

Escenarios e Inversiones

El estudio se construyó a partir de dos escenarios prospectivos para el año 2040: un escenario teórico de “transición efectiva”, que busca alcanzar niveles de electrificación similares a los propuestos por un estudio realizado para la Unión Europea para 2030, y un escenario de “transición parcial”, ajustada a las particularidades y limitaciones de la región. Cada escenario contempla diferentes niveles de progreso en once vectores, entre los que se encuentran la electrificación de nuevos usos y la electromovilidad.

Para el caso argentino, el estudio encuentra que en distribución se requieren inversiones anuales adicionales por US$ 1.600 millones para lograr una transición efectiva y por US$ 800 millones anuales para una transición parcial, de forma sostenida hasta el año 2040. Estas inversiones son adicionales al crecimiento tendencial de las inversiones por parte de las distribuidoras, estimadas en US$ 800 millones anuales en el escenariode transición efectiva y en US$ 600 millones anuales en el de transición parcial. Por lo tanto, en el escenario más ambicioso, las inversiones anuales (US$ 2400 millones) acumuladas al 2040 ascenderían a US$ 40.800 millones.

Si se toman en cuenta los siete países analizados, los resultados revelan que en el escenario de transición efectiva se requiere una inversión de US$ 289.000 millones adicionales a las que ocurrirían de mantenerse la tendencia reciente (US$ 143.000 millones), haciendo un total de US$ 431.000 millones para las distribuidoras de estos países, en una ventana de 17 años. Para el segundo caso, de transición parcial, las inversiones adicionales son de US$ 174.000 millones que, sumadas a los US$ 133.000 millones de carácter tendencial, hacen un total de US$ 307.000 millones.

Los escenarios fueron alimentados por datos suministrados por las empresas distribuidoras asociadas a ADELAT, una caracterización detallada de la situación actual en cada país, y proyecciones de demanda energética.

Fuente: Econo Journal

 

 

Proponen acciones para una electrificación que no afecte al usuario final en Latinoamérica

Proponen acciones para una electrificación que no afecte al usuario final en Latinoamérica

Como ya había anticipado Energía Estratégica, durante el Webinar «Sin inversión no hay transición: el futuro de la distribución eléctrica en América Latina” (ver transmisión), la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (ADELAT) presentó estudio con las inversiones necesarias en infraestructura de distribución de la región para garantizar una transición energética efectiva, inclusiva y sostenible.

El reporte llevado adelante por la consultora GM Global y ADELAT plantea dos escenarios de transición energética al 2040 para 7 países de la región (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala y Perú).  Uno más optimista en el que se invertirán 431 billones de dólares y otro más conservador en el que la cifra asciende a 307 billones de dólares.

No obstante, durante el evento, expertos del sector afirmaron que para materializar estas inversiones el sector público, los distribuidores y el órgano regulador de cada país deben superar ciertos desafíos.

Algunos de ellos son: la creación de un planeamiento nacional unificado flexible para mejorar la generación, transmisión y distribución de energía; facilitar el acceso al financiamiento a distribuidoras; diseñar estructuras tarifarias eficientes; desarrollar esquemas de remuneración que permitan el reconocimiento anticipado de las inversiones; agilizar y simplificar procedimientos de autorización y permisos asociados a inversiones de transición energética, entre otros.

En línea con estos retos, Danilo Zurita, Jefe del Departamento Eléctrico de la Comisión Nacional de Energía de Chile (CNE), uno de los organismos públicos más avanzados de la región, señaló: “Estamos afectados por el cambio climático, el dinamismo tecnológico y cambios en el patrón de consumo energético. Tenemos como desafío invertir en infraestructura, realizar monitoreos y prevención de la red. Esto se logra con mecanismos como la medición inteligente y modificaciones regulatorias que reconozcan las realidades locales de cada región para garantizar la calidad del servicio”.

De acuerdo al experto, mientras más seguridad haya en los sistemas de transmisión para la colocación de energía renovable, los incrementos en los costos para aportar esa resiliencia probablemente se vean equilibrados con un entorno completo.

A su turno, Medardo Cadena, asesor del secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) , advierte que, según las estimaciones de la entidad, el objetivo de alcanzar cero emisiones al 2050 requiere triplicar la capacidad instalada en generación que actualmente es de 500 GW a 1500 GW al 2050. Esto en términos de inversión, representa entre 3 y 4 trillones de dólares, una suma muy grande en la región.

Ante estas cifras, insistió: “El gran reto es avanzar en esta transición sin afectar al usuario. Para ello, hay que atraer esas inversiones con el menor costo de capital y riesgo posible, lo cual se logra trabajando mucho en la regulación. El marco normativo tiene que ser lo suficientemente flexible para incorporar todos los efectos de la tecnología e innovación y, por otro lado, ser lo suficientemente clara y con señales de largo plazo que den la seguridad para atraer inversión”.

En este contexto, Cadena sugirió que mantener espacios de diálogo es fundamental para que todos los actores estén sintonizados con estas necesidades y obligaciones en pos de alinear la visión del sector privado con el público.

“La transición energética sólo se logrará a través de la electrificación. Por ello, cuando hablamos de tarifa hay que mirar la película completa.  A veces fallamos en cómo transmitir al usuario final los beneficios de migrar hacia energías limpias. Hay que fortalecer el diálogo para superar estos desafíos”, afirmó.

En el cierre del webinar, a modo de conclusión, el vicepresidente de ADELAT, Horacio Nadra, coincidió con los especialistas y argumentó: “El desafío es enorme porque nuestras redes no están preparadas para soportar tanta energía. Muchas veces en Latam nos cuesta sostener políticas a largo plazo y hablar de tarifas eléctricas. Son temas que hay que debatir y lograr consenso porque el cambio es inevitable”. 

“Además, por la dinámica de las tecnologías involucradas la velocidad del cambio es exponencial. Eso nos tiene que impulsar hacia adelante para lograr paulatinamente semejante transformación. Es una gran oportunidad para todo los países de Latinoamérica y tenemos que estar preparados”, concluyó.

Fuente: Energía Estratégica

https://www.energiaestrategica.com/proponen-acciones-para-una-electrificacion-que-no-afecte-al-usuario-final-en-latinoamerica/

 

Distribución eléctrica: expertos aseguran que sin inversión no hay transición energética

Distribución eléctrica: expertos aseguran que sin inversión no hay transición energética

“Sin inversión no hay transición”. Bajo este lema se llevó a cabo un nuevo webinar organizado por la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica Latinoamericana (ADELAT), donde los principales referentes de la región identificaron las claves de este nuevo cambio de paradigma.

 

Juan Pablo Marzocca, Utility Business Modeling Leadar de Mercados Energéticos, aseguró que “el sistema está migrando hacia una mayor interrelación entre usuarios finales y empresas distribuidoras eléctricas, lo cual incluye la aparición de nuevas tecnologías, mayor electrificación, nuevos usos de vehículos eléctricos y nuevas reglas en cuanto a la oferta y la demanda”.

 

Para 2040 con el foco puesto en la transición energética se esperan inversiones que podrían superar los U$S 430 billones por parte de los países que integran Latinoamérica.

 

Durante su exposición, Danilo Zurita, Jefe del Departamento Eléctrico de la Comisión Nacional de Energía de Chile señaló que en su país no existe una certeza para la población de que un incremento en las tarifas se transforme en infraestructura y tecnología por las características de este modelo, y en la contraparte tampoco hay una señal para las empresas de distribución de que estos recursos adicionales sean permanentes y logren financiar infraestructura de largo plazo. Hay un dilema en ambas partes.

 

“Hay que modificar nuestro marco de la distribución, hay gran acuerdo en esto en el sector político, energético, etc. Ciertas modificaciones van a dar certezas y beneficios a todos los incumbentes, reconociendo las realidades locales de cada una de las empresas, incorporando nuevas tecnologías; y ambas cosas de la mano de la eficiencia que trae”, sostuvo.

 

Por su parte, Carlos Alberto Calixto Mattar, Director del Grupo de Trabajo de Electricidad de ARIAE y Superintendente de Regulación de los Servicios de Distribución de ANEEL de Brasil opinó que vamos a pasar por un proceso que empieza en 2025, que tiene que ver con actualizar las concesiones de distribución. 

 

“Deberíamos considerar las inversionesde las distribuidoras de forma anual. El modelo actual deberá pasar por una revisión. No existe la posibilidad de tener una transición energética si no hay una inversión en las redes de transmisión y distribución. Sin redes no hay transición”, advirtió.

 

Y agregó:“Brasil y gran parte de América Latina enfrentan desafíos similares como sequías en la región del norte de Brasil, donde tenemos una de las mayores usinas cerca de la frontera entre Brasil y Bolivia, y se está viendo impactada por la escasez de agua en la región. Además, recientemente hemos enfrentado un fenómeno extraordinario de un exceso de lluvias en el estado de Rio Grande Do Sul que azotó a la región y eso nos lleva a preocuparnos cada vez más con estas inversiones en las redes de distribución, en las fuentes renovables de energía eléctrica y en las fuentes más robustas que sean menos intermitentes, como baterías, que necesitan incorporarse al sistema”.

 

Y destacó que “los países en desarrollo, dentro de los cuales está Brasil incluido, vamos a necesitar invertir un valor muy significativo y, dentro de esas inversiones, un 13% deberían ser inversiones en redes de transmisión y distribución, y un 14% deberían ser inversiones en eficiencia energética. El resto debería estar distribuido entre movilidad eléctrica, usinas, solares, fotovoltaicas, baterías, almacenamiento y algunos otros elementos que tendremos que utilizar para el potencial hidráulico de la región”.

 

En tanto, Medardo Cadena, Asesor del Secretario Ejecutivo en OLADE, remarcó que el objetivo de alcanzar 0 emisiones hacia el 2050 requiere incrementar la participación de la electricidad en la matriz energética, que actualmente representa aproximadamente el 19% y el objetivo sería elevarla al 36%.

 

“Para eso se requiere triplicar la capacidad instalada en generación que actualmente es de 500 GW, tendríamos que subirla al 1500 GW hacia al año 2050. Esto en términos de inversión, representa aproximadamente 1.9 trillones de dólares, a los que deberíamos sumar toda la inversión que está estimada en distribución y la inversión estimada en transmisión. Estaríamos hablando de una cifra sumamente grande, estamos hablando de entre 3 y 4 trillones de dólares que requiere movilizar la región para llevar a la práctica el proceso de transición energética”, concluyó.

Fuente: Mejor Energía

https://www.mejorenergia.com.ar/noticias/2024/09/06/3246-distribucion-electrica-expertos-aseguran-que-sin-inversion-no-hay-transicion-energetica

 

ADELAT suma la adhesión de Costa Rica con la incorporación del ICE

ADELAT suma la adhesión de Costa Rica con la incorporación del ICE

Nos enorgullece anunciar un nuevo avance en nuestro crecimiento regional con la integración del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) a la lista de asociados.

Esta vinculación amplía el alcance de ADELAT para fomentar un ambiente de colaboración e impulsar estrategias para potenciar el rol de los Operadores de Sistemas de Distribución (“DSO”, por sus siglas en inglés), como habilitadores de la transición energética.

El ICE fue fundado el 8 de abril de 1949, mediante la ley N.º 449, con el objetivo de promover la electrificación de Costa Rica. Desde su creación, la cobertura del servicio eléctrico aumentó del 14% al 99,4% de la población del país.

El Instituto es la empresa eléctrica más grande de Costa Rica y, además de distribuir energía, administra el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), es el principal generador del país y el encargado de la transmisión. El ICE ha impulsado por 75 años la matriz eléctrica costarricense, reconocida en el mundo por su alto porcentaje de renovabilidad y su diversidad. Atiende la demanda empleando cinco recursos limpios: agua, geotermia, viento, biomasa y sol.

Como distribuidora, el ICE provee un promedio anual de 4.566 GWh en su zona de concesión (abarca el 71% del territorio costarricense). A su giro de negocio, se suma el desarrollo de redes inteligentes y la promoción de la movilidad eléctrica.

Desde 2023, el Instituto impulsa un nuevo programa de electrificación rural, que proporcionará el servicio por primera vez a 2.670 hogares, con una inversión superior a ₡23.000 millones (cerca de $43,5 millones), con la meta a mediano plazo de convertir a Costa Rica en el primer país americano con 100% de cobertura.

El jefe de la División de Distribución y Comercialización de ICE, Ángelo Vargas Hernández, celebró la adhesión y comentó sobre las expectativas de la empresa: “Confiamos en que la incorporación a ADELAT nos permitirá participar activamente en la construcción de propuestas que aumenten la competitividad de nuestro país y de la región, aprender pero de igual forma aportar desde nuestra experiencia sobre cómo elaborar estrategias que impulsen el rol de las distribuidoras de energía eléctrica”.

El presidente de ADELAT, Aldo Pessanha, expresó que “contar con nuevos actores del sector es muy valioso, ya que contribuyen al proceso de integración de la región, al fortalecimiento de la generación de conocimiento y al desarrollo de nuevas tecnologías”.

El crecimiento de la Asociación potenciará los intercambios de información en diversas áreas técnicas y administrativas, lo que se traducirá en mejoras en la prestación del servicio y en una profunda modernización de la distribución eléctrica.

De esta manera, ADELAT queda conformada por 19 empresas y asociaciones de distribución eléctrica que están presentes en 8 países: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala y Perú.

 

*Para más información o notas de prensa, escribir a comunicacion@darkturquoise-zebra-776384.hostingersite.com 

Sobre ADELAT

La Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas es una organización sin fines de lucro, creada a fines de 2021. Se propone ser un referente de la actividad de distribución eléctrica con el objetivo de promover y acompañar el proceso de transformación de la distribución eléctrica Latinoamericana en el marco de la transición energética.

Sobre el ICE

El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) fue creado en 1949. Es la empresa eléctrica más importante del país; cubre el 71% del territorio nacional con su servicio de distribución y administra el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), cuya matriz posicionó a Costa Rica como líder mundial en generación renovable.

 

Adelat suma la adhesión de Costa Rica con la incorporación del ICE

Adelat suma la adhesión de Costa Rica con la incorporación del ICE

Con la afiliación del Instituto Costarricense de Electricidad, el organismo suma 19 asociaciones y empresas de distribución eléctrica de América Latina.

La Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (Adelat) anunció la incorporación del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) como miembro.

El ICE es una una empresa estatal de Costa Rica encargada de la generación, distribución y comercialización de energía eléctrica, así como de la provisión de servicios de telecomunicaciones. “Esta vinculación amplía el alcance de Adelat para fomentar un ambiente de colaboración e impulsar estrategias para potenciar el rol de los Operadores de Sistemas de Distribución (“DSO”, por sus siglas en inglés), como habilitadores de la transición energética”, señalaron desde la organización regional.

El Instituto Costarricense de Electricidad fue fundado el 8 de abril de 1949, con el objetivo de promover la electrificación de Costa Rica. Desde su creación, la cobertura del servicio eléctrico aumentó del 14% al 99,4% de la población del país.

Se trata de la empresa eléctrica más grande de ese país y, además de distribuir energía, administra el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), es el principal generador del país y el encargado de la transmisión.

El jefe de la División de Distribución y Comercialización de ICE, Ángelo Vargas, celebró la adhesión y comentó sobre las expectativas de la empresa: “Confiamos en que la incorporación a Adelat nos permitirá participar activamente en la construcción de propuestas que aumenten la competitividad de nuestro país y de la región, aprender pero de igual forma aportar desde nuestra experiencia sobre cómo elaborar estrategias que impulsen el rol de las distribuidoras de energía eléctrica”.

Por su parte, el presidente de Adelat, Aldo Pessanha, expresó que “contar con nuevos actores del sector es muy valioso, ya que contribuyen al proceso de integración de la región, al fortalecimiento de la generación de conocimiento y al desarrollo de nuevas tecnologías”.

De esta manera, Adelat quedó conformada por 19 empresas y asociaciones de distribución eléctrica que están presentes en ocho países: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala y Perú.

Fuente: Revista Electricidad

https://www.revistaei.cl/adelat-suma-la-adhesion-de-costa-rica-con-la-incorporacion-del-ice/

El mercado energético que los inversores tienen bajo la lupa

El mercado energético que los inversores tienen bajo la lupa

El mercado de la distribución eléctrica se proyecta hoy con una interesante perspectiva para los inversoresLa transición energética implica una serie de retos para la calidad del servicio eléctrico, dado que la infraestructura existente debe adaptarse a nuevas demandas y tecnologías.

Entre los principales aspectos de esta transición se encuentran la mayor electrificación, la movilidad eléctrica, la integración de recursos energéticos distribuidos (RED) y, de manera transversal, la resiliencia de las redes frente a eventos climáticos extremos.

“Estas nuevas dinámicas plantean la necesidad de nuevas reflexiones sobre las estructuras de mercado y la regulación de la actividad de distribución, principalmente en el ámbito de los incentivos a las nuevas inversiones y su impacto en las tarifas finales a los consumidores”, según el informe publicado por la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica Latinoamericana (ADELAT).

 

Del análisis se desprenden que la electrificación de diversos sectores, desde la industria hasta el hogar, implica un aumento significativo en la demanda de electricidad. 

Este fenómeno plantea varios desafíos para la red de distribución. Por un lado, la capacidad de la red donde las infraestructuras existentes pueden no ser adecuadas para manejar el incremento en la demanda, requiriendo actualizaciones y expansiones significativas. La sobrecarga de la red puede provocar interrupciones y reducir la calidad del servicio. 

Y por el otro, la gestión de picos de demanda más pronunciados, especialmente en periodos de uso intensivo. Las distribuidoras deben implementar soluciones para gestionar estos picos y evitar fallos en el suministro. 

 

Desde la mirada de ADELAT, los niveles de confiabilidad están directamente relacionados con los incentivos que otorgan los marcos regulatorios, que, en buena parte de los países de América Latina, se han enfocado en minimizar los costos de la distribución para cierto nivel de calidad del servicio, lo que produce un incentivo negativo que limita las inversiones en confiabilidad. 

“Hay una relación entre la presencia de regulaciones que remuneran las inversiones, la institucionalidad necesaria para hacerlas válidas, y la calidad del servicio que se otorga. 

En este sentido, un análisis de regresión de los indicadores de calidad para América Latina, realizado por la consultora BA Energy Solutions, encontró que los indicadores de calidad de servicio (SAIFI, SAIDI), tienen una correlación negativa con el valor agregado de distribución fijado por los reguladores (VAD), lo que puede explicarse por la falta de recursos ocasionada por valores bajos de remuneración tarifaria, que afectan las inversiones en actualización de la red y en las acciones de mantenimiento preventivo y predictivo”, detalla el informe.

 

Y sostiene que “los marcos regulatorios juegan un papel crucial en la mejora de la calidad del servicio eléctrico, y es necesario realizar ajustes y mejoras para que estos sean claros, coherentes y flexibles, fomenten la innovación y la competencia en el sector, así como esquemas tarifarios eficientes técnica y económicamente, y que remuneren adecuadamente las inversiones en nuevas tecnologías”.

 

Fuente: El Economista

https://eleconomista.com.ar/energia/el-mercado-energetico-inversores-tienen-lupa-n76847