ADELAT destaca buenas prácticas regulatorias para robustecer la distribución eléctrica en Latam

ADELAT destaca buenas prácticas regulatorias para robustecer la distribución eléctrica en Latam

La Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas sugiere modelos exitosos para replicar en economías emergentes y propone nuevas normativas para fomentar la inversión en infraestructura. El análisis de la entidad.

 

Por Gabriela Francovigh

El cambio climático ha acelerado el riesgo de afectaciones por eventos extremos como “El Niño”, lo cual hace indispensable una mayor electrificación capacidad de la red, sobre todo, en países latinoamericanos donde la matriz se basa principalmente en la energía hidroeléctrica y esta no resulta suficiente para suministrar energía en periodos de estiaje.

La necesidad de descarbonizar estas economías hacia fuentes renovables llevan consigo desafíos tales como mayores picos de demanda, balances de carga y problemas de curtailment propios de la variabilidad de energías no convencionales.

Para dar respuesta a estos retos, la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (ADELAT), organización sin fines de lucro creada en 2021 con la mirada puesta en el presente y el futuro del sector, llevó adelante el evento “Calidad de distribución de energía eléctrica: experiencias y buenas prácticas regulatorias».

Allí, Roberto Cajamarca Gómez, director de Gestión del Conocimiento Adelat propuso una serie de medidas que ayudarían a mejorar la calidad del servicio eléctrico de los países latinoamericanos mientras avanzan en la transición energética.

“Si bien América Latina ha hecho avances en los últimos años en calidad de distribución, aún hay oportunidades de mejoras. La mayor electrificación del consumo, el cambio de paradigma en la distribución y los flujos bidireccionales crean necesidades como la inversión en infraestructura para nuevas tecnologías, mayores incentivos regulatorios y condiciones de equilibrio económico y tarifario de sustentabilidad financiera”, explicó.

Y agregó: “La regulación influye mucho en la calidad de la distribución. Se requieren incentivos positivos para las inversiones en infraestructura y una institucionalidad que funcione para hacer válidos estos incentivos. Las características de las redes también influyen en la calidad, la configuración de la red, densidad de usuarios y pérdidas de energía. También, lo hacen los eventos externos como cambios climáticos y las afectaciones por terceros”.

De acuerdo al experto, Colombia, Brasil y Perú son los únicos países de Latam con incentivos por cumplimiento, una buena práctica regulatoria que debería ser incorporada en otros países.

A su vez, calificó como positiva la publicación anual de estos países de mecanismos de transparencia y de publicidad de sus indicadores de calidad para la consulta pública. Incluso en algunos casos, existe un ranking anual de empresas con mejor desempeño lo cual también es considerado por ADELAT como un esquema valioso.

De esta forma, Cajamarca Gómez advirtió que la regulación por incentivos es muy exitosa porque alinea los intereses de las distribuidoras con los objetivos de calidad establecidos por las autoridades. Esta regulación puede incluir: tarifas basadas en desempeño, incentivos por metas logradas a largo plazo, cumplimientos de los mínimos exigibles, penalizaciones por incumplimientos, definición de eventos excluibles, mecanismos de participación y transparencia y reportes y supervisión .

Según el vocero de ADELAT, Reino Unido ha creado el Modelo RIIO (Revenue igual Incentives + Innovation +outputs) que resulta un «ejemplo de vanguardia» en términos de regulación por incentivos. 

Se trata de un modelo en el que el ingreso está atado a incentivos financieros y de reputación por eficiencias y reducción de costos pero también a criterios de innovación nuevas tecnologías y soluciones y a resultados relacionados con metas de calidad, seguridad, sostenibilidad y servicio al cliente.

Asimismo, el ejecutivo señaló que en Estados Unidos se han dado programas de incentivos similares a RIIO que han sido muy bien recibidos por el sector. “Incluyen iniciativas muy interesantes para fomentar el despliegue de redes inteligentes, microgrids y resiliencias frente a desastres y ciberataques y programas de eficiencia energética y respuesta de demanda”, argumentó.

En síntesis, el experto llamó a que los países latinoamericanos tomen estos esquemas como modelo y trabajen en un marco regulatorio y normativo que genere confianza para realizar inversiones de largo plazo.

Propuso también el desarrollo de las redes con estándares claros e incentivos equitativos que permitan que las empresas actúen bajo las mismas directrices y faciliten la comparación y evaluación de los indicadores de calidad.

Y añadió: “Se necesita una remuneración de la inversión basadas en costos reales y no teóricos como aún ocurre en algunas empresas de la región. A su vez, se deben fijar metas alcanzables y adaptables a contextos porque no son los mismos retos para comunidades rurales que para zonas urbanas”. 

Asimismo, insistió en el otorgamiento incentivos económicos por metas de calidad que promuevan la incorporación de innovación y mayor claridad en las condiciones para eventos excluibles, es decir, que no impongan cargas probatorias excesivas para las empresas. 

Por último, para el experto, se contribuirá al fomento de inversión con una mayor participación de asociaciones público privadas (APP) y con la facilitación de permisos y licencias de las autoridades para el desarrollo de las infraestructuras que en algunos de los países como Colombia vienen siendo más complejos.

 

Fuente: Energía Estratégica

https://www.energiaestrategica.com/adelat-destaca-buenas-practicas-regulatorias-para-robustecer-la-distribucion-electrica-en-latam/

América Latina: anticipan una mayor electrificación y piden buenas prácticas regulatorias

América Latina: anticipan una mayor electrificación y piden buenas prácticas regulatorias

El seminario, organizado por la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericana, describe la importancia de las tendencias tecnológicas y las mejoras regulatorias para la región.

La transición energética implica una serie de retos para la calidad de la distribución eléctrica, dado que la infraestructura existente debe adaptarse a nuevas demandas y tecnología.

Entre los principales aspectos de esta transición se encuentran la mayor electrificación, la movilidad eléctrica, la integración de recursos energéticos distribuidos (RED) y, de manera transversal, la resiliencia de las redes frente a eventos climáticos extremos.

Estas nuevas dinámicas plantean la necesidad de nuevas reflexiones sobre las estructuras de mercado y la regulación de la actividad de distribución, principalmente en el ámbito de los incentivos a las nuevas inversiones y su impacto en las tarifas finales a los consumidores.

El tema formó parte de la agenda del webinar organizado por la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (ADELAT) sobre Calidad de la distribución de energía eléctrica; experiencias y buneas práctricas regulatorias que convocó a las autoriddades y representantes más importantes de la industria.

Los expertos coincidieron en que la electrificación de diversos sectores, desde la industria hasta el hogar, implica un aumento significativo en la demanda de electricidad. Este fenómeno plantea varios desafíos para la red de distribución.

“Las infraestructuras existentes pueden no ser adecuadas para manejar el incremento en la demanda, requiriendo actualizaciones y expansiones significativas. La sobrecarga de la red puede provocar interrupciones y reducir la calidad del servicio. Asegurar un balance adecuado de carga en diferentes momentos del día y del año es crucial para mantener la estabilidad de la red. Y garantizar las autorizaciones  la viabilidad para la construcción de nueva infraestructura, como subestaciones de potencia y líneas de transmisión, es crucial para mejorar la confiabilidad de la red eléctrica. Ello requiere de una gestión efectiva por parte de las autoridades locales y nacionales para la obtención de las licencias ambientales y otros permisos necesarios”, señalaron.

Durante el seminario también se planteó la importancia del almacenamiento de energía como un factor crucial para gestionar la variabilidad de las renovables, pero también presenta desafíos. Integrar baterías y otros sistemas de almacenamiento a la red que requiere inversiones en infraestructura.

“La transición energética implica una serie de retos para la calidad de la distribución eléctrica, dado que la infraestructura existente debe adaptarse a nuevas demandas y tecnologías. Es necesario desarrollar estrategias eficaces para la carga y descarga de estos sistemas para optimizar la estabilidad y la eficiencia de la red. La adopción de redes inteligentes, el análisis de datos y el mantenimiento predictivo, junto con políticas de sostenibilidad y la participación activa del consumidor, son elementos clave para superar estos desafíos. La capacidad de adaptarse y evolucionar frente a estos retos determinará el éxito de la transición energética, asegurando un suministro de energía fiable, eficiente y sostenible para el futuro. La colaboración entre gobiernos, empresas y consumidores es esencial”, sugieren los especialistas.

Y apuntan que la infraestructura de distribución debe ser la plataforma digital que ayude a que el proceso de transformación energética sea parte integral de los cambios económicos, climáticos, sociales, de calidad y cobertura del servicio, que requerimos los habitantes de nuestra región. Esta nueva dinámica exige mejorar los índices de calidad de servicio en forma sustancial y a una mayor velocidad. Para acelerar este proceso se requieren inversiones en infraestructura y digitalización, así como incentivos adecuadamente localizados y en equilibrio con las tarifas a los consumidores finales.

Según los expertos, la región ha visto mejoras significativas en los últimos años gracias a inversiones en modernización de redes, adopción de tecnologías inteligentes y reformas regulatorias.

Sin embargo, persisten desafíos como la cobertura desigual, interrupciones frecuentes y pérdidas de energía. Los esquemas de incentivos y compensaciones están diseñados para alinear los intereses de las empresas de distribución con los objetivos de calidad del servicio. Los marcos regulatorios pueden incluir diversos mecanismos económicos para incentivar a las empresas distribuidoras a realizar inversiones que permitan mejorar su servicio.

 

En ese sentido consideran que en América Latina, la calidad de la distribución eléctrica es un desafío constante debido a factores como las condiciones económicas, la infraestructura envejecida y la creciente demanda de energía. La calidad del suministro eléctrico es clave para asegurar la continuidad y confiabilidad en el contexto de la mayor electrificación del consumo energético que traerá la transición energética.

“Para mejorar la calidad, se requiere digitalizar y automatizar la red; aumentar el enmallamiento para incrementar las suplencias disponibles para un evento fortuito; aumentar sustancialmente el número de equipos telecontrolados y de actuación autónoma en los diferentes niveles de tensión de la red; asegurar la coordinación de los nuevos elementos que se incorporen a la red, ya sean propios o de terceros y; especialmente, utilizar al máximo la flexibilidad disponible.

Asimismo, debe introducirse el concepto de resiliencia en los sistemas de distribución, de forma que se limite el alcance, la severidad y la duración de la degradación del sistema luego de la ocurrencia de un evento extremo”, concluyeron.

 
Fuente: Mejor Energía
https://www.mejorenergia.com.ar/noticias/2024/07/22/3044-america-latina-anticipan-una-mayor-electrificacion-y-piden-buenas-practicas-regulatorias

 

Electromovilidad crece 260% en Latam, pero es aún incipiente: Redes de distribución son habilitadores clave para su masificación

Electromovilidad crece 260% en Latam, pero es aún incipiente: Redes de distribución son habilitadores clave para su masificación

La Asociación de Distribuidoras Eléctricas Latinoamericanas lanzó el DSO Brief “La red de distribución como habilitadora de la movilidad eléctrica en América Latina” para proporcionar una visión integral de las ventajas y desafíos para la distribución eléctrica de la implementación de esta tecnología en la región.

El documento recoge las contribuciones de renombrados expertos de las empresas asociadas a ADELAT y los aportes de los integrantes de la Asociación Latinoamericana de Movilidad Sostenible (ALAMOS).

La electrificación del transporte requiere del desarrollo de nuevas infraestructuras eléctricas, es por eso que se deben sincronizar el desarrollo de las redes de distribución para facilitar la transición energética y el aprovechamiento de los recursos.

En este escenario, el papel del DSO (Distribution System Operator) se vuelve protagónico debido a que la red será un importante habilitador de la transformación sostenible de la movilidad y de la energía.

Las ventajas de la movilidad eléctrica son innegables, pero su impacto real dependerá de la implementación, la rapidez de su adopción y las características específicas de cada zona de aplicación.

En los últimos dos años, la movilidad eléctrica ha experimentado un crecimiento de más de 260% en los países más representativos de América Latina (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Perú, República Dominicana y Uruguay).

«Sin embargo, el mercado de vehículos eléctricos continúa siendo incipiente en comparación con los países desarrollados», sentencia el DSO Brief “La red de distribución como habilitadora de la movilidad eléctrica en América Latina”.

La movilidad eléctrica es una solución ambientalmente sostenible para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y disminuir el impacto en la salud asociado a la mejora de calidad de aire y la exposición a ruidos en las ciudades.

Además, representa un motor para el desarrollo económico regional, ya que aprovecha los recursos disponibles y fomenta la autonomía en la matriz energética.

El impacto de la electrificación total de la movilidad se estima entre el 6% y el 25% de la demanda total de electricidad de los sistemas eléctricos nacionales, por lo que es necesaria la evolución de los mismos para adecuarse al incremento de la demanda.

Para estar a la altura de la creciente electrificación de consumo, es fundamental contar con una red de distribución eléctrica moderna, digital, automatizada, segura, resiliente, flexible, sostenible y con capacidad de alojamiento suficiente, lo que requerirá de marcos regulatorios que reconozcan las inversiones en activos relacionados con la recarga de vehículos, y que promuevan la previsión de la demanda, la inversión temprana, estructuras tarifarias flexibles, y la colaboración entre los actores involucrados.

Entre las principales recomendaciones que recoge el documento, se hace énfasis en:

  • La inversión y cooperación;
  • la educación y conciencia pública;
  • incentivos y políticas claras;
  • el desarrollo de la industria local;
  • la planificación energética;
  • investigación y desarrollo y
  • compromiso con la sostenibilidad

Para materializar estos beneficios, es necesario que América Latina y el Caribe avancen desde los proyectos piloto hacia la masificación del transporte bajo en emisiones, mediante una planificación integral, coordinada y participativa que involucre a los diferentes actores públicos y privados, y que considere las necesidades y características de cada país y región.

“Solo a través de un enfoque integral se podrá lograr el equilibrio entre incentivos y la necesidad del consumidor de una red de carga confiable y accesible”, concluye el documento.

Accede a la descarga del documento completo en el idioma de tu preferencia:
Español: https://bit.ly/DSO_ME_ESP | Resumen ejecutivo: https://bit.ly/DSO_Resumen_ME
Portugués: https://bit.ly/DSO_ME_POR | Resumo executivo: https://bit.ly/DSO_Resumo_ME
Inglés: https://bit.ly/DSO_ME_ENG | Executive summary: https://bit.ly/DSO_Summary_ME

 

Fuente: Perú Energía

ADELAT participó en Diario de Una Vida Eléctrica – DUVE

ADELAT participó en Diario de Una Vida Eléctrica – DUVE

La directora ejecutiva de ADELAT, Alessandra Amaral, fue invitada a participar en Diario de Una Vida Eléctrica, un espacio especializado en el segmento de energía eléctrica y conducido por Guilherme Lucena Chrispim, en el que abordaron los principales desafíos que la transición energética viene presentando a las distribuidoras de energía en el continente.

En el inicio de la entrevista, la directora comentó acerca de su formación académica, en Economía, y su incursión en el sector de la distribución, encantada “por ese impacto que la energía eléctrica tiene en su área profesional”, dijo la directora.

En la entrevista también se destacó el rol protagónico y amplio de la red de distribución, que tiene el desafío de lidiar con la pluralidad de nuevos actores, nuevos elementos, nuevos modelos de negocios y con flujos de energía bidireccional, en el contexto de transición energética.

ADELAT promueve la colaboración y liderazgo de los países y de las distribuidoras latinoamericanas para habilitar ese proceso, mediante el conocimiento y aprendizaje obtenidos de aspectos en común pero también de las diferencias de los países que conforman la región.

Visualiza la entrevista y conoce más sobre los principales desafíos que la transición energética trae consigo en toda la cadena de energía eléctrica, principalmente para las distribuidoras.

Disponible también en Spotify 🎧 https://bit.ly/ADELATnoDUVE

 

Unleashing Solar Potential to Guarantee Sustainable Energy Supply

Unleashing Solar Potential to Guarantee Sustainable Energy Supply

Solar energy emerges as a promising solution within Mexico’s energy sector, providing a viable pathway toward sustainability. Through an examination of Mexico’s present standing in solar energy, coupled with technological advancements and the potential for distributed generation and energy storage, stakeholders are set to unlock the full potential of solar energy, thereby guaranteeing a sustainable and dependable energy supply for the future. Prevailing challenges, such as infrastructure constraints, however, have limited the utilization of these energy generation systems.

Mexico continues to grapple with critical infrastructure constraints, particularly concerning the expansion and modernization of its electrical grid to guarantee a reliable electricity supply. This issue becomes especially imperative in regions characterized by robust industrial development, where there is a notable uptick in energy demand. Furthermore, in underdeveloped areas, improving this infrastructure has the potential to act as a catalyst for heightened industrial investment.

Currently, Mexico possesses abundant solar resources, making it an ideal candidate for solar generation. Embracing solar energy not only contributes to sustainability but also reduces dependence on fossil fuels and mitigates environmental impacts associated with traditional energy sources. Empowering the end-user to make decisions regarding their energy consumption marks a significant shift, driven by technological advancements. “In a country where 90% of households are domestic, reducing dependency on the grid is inevitable,” said Jorge Musalem, Strategic Projects Manager, CFE.

The increased utilization of solar is key for Mexico to advance in its energy transition, but also to ensure the continued harnessing of the benefits that nearshoring has brought to the national economy. “Mexico is in a particular condition not only due to nearshoring but also because its generation matrix relies on fossil fuels,” said Nelson Delgado, General Manager, ASOLMEX. “If we are not capable of generating solar energy, nearshoring will slip away from us,” added Zúñiga.

To enhance the adoption of solar energy and improve Mexico’s energy supply, stakeholders must prioritize the implementation of solar projects and invest in infrastructure to support distributed generation.” If we generate and store energy at the point of consumption, rather than transporting it, costs are reduced. It is only a matter of time before users start to opt out of the grid,” said Musalem.

“We want to power industrial parks, yet we see almost 100% of the rooftops empty. There is very limited photovoltaic solar generation,” said Ricardo Zúñiga, Country Manager, CapWatt.

Another challenge facing the solar industry in Mexico is the lack of transmission infrastructure to accommodate the growing demand for renewable energy. To address this issue, DG has appeared as a crucial alternative. These systems have experienced significant growth, notably led by Jalisco, marking its most successful year to date. Despite limitations such as a maximum capacity of 0.5MW per installation, which falls short compared to Brazil’s 5MW capacity, the sector has seen a remarkable surge of 49% since 2019. This highlights a notable shift toward renewable energy participation, despite initial governmental reservations. By the end of 2023, DG had attracted investments totaling US$4.5 billion, with an installed capacity of 3,300MW, according to CRE.

From a technological standpoint, significant advancements have been made in the implementation of photovoltaic projects in Mexico. Innovations in solar panel efficiency, energy storage systems, and grid integration technologies are revolutionizing the solar industry, rendering solar energy more accessible and cost-effective.

“Efficiency rates of modules have surpassed 20%, compared to previous standards, utilizing less space and incorporating bifacial technology. These advancements have led to increased efficiency, reduced degradation, and maintained high performance over time,” said Iván Reyes, Utilities Director, LONGi Solar. By leveraging these advancements, stakeholders can overcome technical barriers and accelerate the deployment of solar projects, driving the sustainable energy transition across the country. Moreover, the solar industry must educate stakeholders on the economic benefits of various technologies, extending beyond installations up to 500kW, according to Musalem. Furthermore, incentivizing industrial adoption through diverse business models is crucial for widespread acceptance, explained Zúñiga.

The economic viability of solar energy presents an attractive proposition for industry development. According to a report by the Mercom Capital Group on corporate financing within the solar sector in 2023, there was a notable 42% year-on-year increase in global financing. This report meticulously tracks venture capital, public market, and debt financing activities, revealing a substantial total of US$34.3 billion raised across 160 deals in 2023. This represents a significant surge compared to the US$24.1 billion raised through 175 transactions in 2022, marking the highest level of corporate financing within the solar sector in the past decade.

Solar photovoltaic generation holds immense potential to guarantee a sustainable energy supply in Mexico. By embracing solar energy solutions, leveraging technological advancements, promoting distributed generation, and addressing infrastructure constraints, stakeholders can unlock the full benefits of solar energy and pave the way for a cleaner, more resilient energy future, agree experts.

“All that is new requires adaptation, especially when it comes to such an essential service as electricity. Now, meeting the transition is imperative, with numerous challenges and hurdles ahead,” said Alessandra Amaral, Executive Director, ADELAT.

 

Fuente: México Business News

https://mexicobusiness.news/energy/news/unleashing-solar-potential-guarantee-sustainable-energy-supply?tag=adelat

Los desafíos y oportunidades de los clientes y las distribuidoras latinoamericanas hacia la transición energética de América Latina: ADELAT

Los desafíos y oportunidades de los clientes y las distribuidoras latinoamericanas hacia la transición energética de América Latina: ADELAT

América Latina desempeña un papel crucial en la transición energética global debido a su rica dotación de recursos naturales y minerales, lo que le brinda la oportunidad de liderar en la adopción de fuentes de energía renovable.

Sin embargo, esta transición cuenta con múltiples desafíos que deben ser superados oportunamente. Incentivos para la inversión y la financiación de las inversiones requeridas, infraestructura oportuna y una regulación que le permita a Latinoamérica cerrar las brechas que aún persisten y avanzar de forma decidida en cuanto a los nuevos retos que ya son una realidad.

A pesar de esto, en un camino impulsado por acuerdos climáticos, los países latinoamericanos tienen la capacidad de compartir lecciones y mejores prácticas entre sí, aprovechando sus similitudes en recursos y enfrentando sus diferencias en aspectos como la matriz eléctrica y el uso de nuevas tecnologías.

Así que para comprender más a fondo el panorama energético de América Latina, Review Energy pudo conversar con Alessandra Amaral, directora ejecutiva de la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas , ADELAT. Para ella, uno de los desafíos que enfrenta la región en su camino hacia un futuro energético más sostenible es la adopción de modelos regulatorios y de incentivos. Estos deben sincronizar las nuevas inversiones realizadas con una remuneración más oportuna en el tiempo, mejorando sustancialmente la eficacia y la eficiencia de los nuevos planes de inversión que se proveen de mayor volumen, a razón de las necesidades de la Transición Energética.

La directora ejecutiva de ADELAT, destaca que el desafío para los países de Latinoamérica es grande porque las distribuidoras, deben de concluir los retos de tiempo atrás, como lo son la reducción de las pérdidas, la universalización del servicio y la calidad, así como los nuevos desafíos que surgen, cada vez con mayor fuerza.  En general, las distribuidoras asociadas están fuertemente comprometidas con asegurar la habilitación de la transición energética y, por ello, ADELAT busca junto con los reguladores construir los modelos más adecuados para todas las partes.

Amaral subraya que una de las palancas para resolver estos nuevos desafíos en la región es la importancia de compartir lecciones y mejores prácticas entre los países latinoamericanos, considerando todos los aspectos intrínsecos a estos nuevos desarrollos en la actividad de distribución de energía eléctrica.

En este sentido, se puede mencionar: la sensorización y digitalización de la red, los planes para aumentar la resiliencia de las redes, la atención oportuna de las nuevas conexiones derivadas de la generación distribuida, la medición inteligente, la habilitación de la movilidad eléctrica, la electrificación de la industria y los hogares, entre otros aspectos. Señala que esos mismos países tienen muchas necesidades en común, y esto es una excelente punto de partida. Por lo que enfatiza que las experiencias pueden intercambiarse para formar un bloque más homogéneo, compuesto por las mejores prácticas de cada país.

La colaboración entre los países latinoamericanos para acelerar la adopción de energías renovables es fundamental, según Amaral. Ella explica que esto depende no solo de los recursos geográficos y naturales, sino también de políticas públicas que generen soluciones que permitan el desarrollo de estas fuentes.

Sin embargo, desde la perspectiva de Amaral, las empresas, los gobiernos y la sociedad civil pueden trabajar juntos para superar los desafíos energéticos en la región, buscando continuamente superar las barreras tecnológicas y aumentando la eficiencia. Asimismo, destaca la importancia de que los gobiernos incentiven los ‘sandboxes’ regulatorios y las nuevas tecnologías, priorizando la seguridad del servicio de energía eléctrica.

Además, subraya que es crucial actuar como un enlace entre los países, los gobiernos locales y los organismos multilaterales. Y a esto añade la importancia de las inversiones en la red de distribución y el papel clave de las agencias reguladoras en este proceso.

“Hay diversas estrategias a implementar, pero recuerdo que todas pasan por el nivel adecuado de inversiones en la red de distribución, lo que tiene un impacto directo en las tarifas pagadas por el consumidor en la distribución, pero igualmente, y de forma positiva, en la ecuación del costo de la energía eléctrica  para el usuario final”, explica Amaral. “En este sentido, las agencias reguladoras desempeñan un papel clave, ya que deben estar abiertas a nuevas inversiones que estimulen las nuevas tecnologías, en línea con la transición energética, pero, al mismo tiempo, no provoquen un sobrecosto al consumidor. Para ello, es necesario tener una medición lo más precisa posible del retorno de estas inversiones, desde el punto de vista del consumidor”.

Finalmente, en su visión para el futuro energético de América Latina, la directora ejecutiva de ADELAT afirma que la región tiene la oportunidad de aumentar la descarbonización en sectores como el transporte, especialmente con la electromovilidad, aumentando los excedentes para el ciudadano y promoviendo la creación de cadenas industriales que dinamizarán la economía de los países.

 

Fuente: Review Energy

https://www.review-energy.com/otras-fuentes/los-desafios-y-oportunidades-de-los-clientes-y-las-distribuidoras-latinoamericanas-hacia-la-transicion-energetica-de-america-latina-adelat

ADELAT lanzará documento sobre impacto de movilidad eléctrica en redes de distribución

ADELAT lanzará documento sobre impacto de movilidad eléctrica en redes de distribución

ADELAT prepara un documento en el cual destaca el rol protagónico que tiene la distribución en el impulso de la movilidad eléctrica.

En diálogo con Mobility Portal LatinoaméricaDavid Felipe Acosta Correa, presidente de la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (ADELAT), comparte detalles del DSO Brief.

Distintos capítulos incluirán información sobre el contexto global y local de la movilidad eléctrica, con especial énfasis en el crecimiento de la adopción de vehículos eléctricos en la región, los desafíos, temas de regulación y las decisiones políticas necesarias.

¿Cuál es la motivación para ADELAT de haber lanzado un comité sobre movilidad eléctrica?
La principal motivación es que se ha escrito mucho sobre movilidad eléctrica pero, desde nuestro punto de vista, no tanto sobre el rol protagónico que tiene la distribución.

Hay que establecer un conocimiento específico de cómo este segmento habilitará y acelerará la posibilidad de la adopción de la movilidad eléctrica, tanto masiva como individual, en cada una de las ciudades y los países.

¿Cuál es el objetivo principal del documento sobre la materia que se lanzará?
El objetivo principal es identificar y resolver cuáles son las inversiones requeridas, cuáles son las modernizaciones que se deben hacer en la red y cuáles son las adaptaciones en este sistema de redes para asegurar una adopción rápida de la movilidad eléctrica en cada país.

Además, nos proponemos revisar el estado del arte en diferentes países y regiones del mundo con el fin de recoger toda esa experiencia y poder utilizarla en Latinoamérica.

¿Qué variables se analizan en el documento?
La primera variable es conocer qué ha sucedido en otros países que tienen una mayor adopción y masificación de la movilidad eléctrica, y así, profundizar qué ha sucedido desde el punto de vista de la distribución.

La segunda variable es analizar cuáles son las proyecciones de movilidad eléctrica para luego calcular las necesidades desde en relación a la distribución.

¿Hay más?
La tercera variable es evaluar los puntos críticos y los más relevantes con los cuales tenemos que hacer planeaciones y tomar decisiones de inversión y adecuación de la red desde este momento.

La cuarta, y última variable, es establecer guías orientativas para las distintas distribuidoras de la región.

¿Cómo consideran que puede impactar en la región?
La movilidad eléctrica tiene beneficios económicos, ambientales, de reducción sustancial de las enfermedades respiratorias y de la reducción del ruido en las ciudades, entre otros aspectos.

Estos beneficios son para todos los estratos socioeconómicos porque se trata tanto de la electrificación del transporte masivo, urbano o rural como de la electrificación del transporte individual.

Por otra parte, también contribuye en el sistema educativo (ya que los niños se enferman menos) y en el aumento de la productividad de una ciudad al reducirse las ausencias laborales.

En relación a los beneficios ambientales se refiere a la emisión y calidad de estas emisiones.

En tanto, los económicos están vinculados al ciclo total de vida de la inversión en este tipo de vehículos -el cual puede ser más del doble- que, sumado a los menores costos de operación y mantenimiento, aumentan considerablemente los excedentes al propietario frente a la utilización de combustibles fósiles.

Por último, abre una serie de posibilidades de cadenas de producción para los distintos países, no sólo para suplir la demanda local sino la demanda internacional en materia de movilidad eléctrica, dada la situación geopolítica actual.

¿Por qué consideraron el valor agregado de los beneficios sociales y económicos hacia los usuarios finales?
Consideramos estos beneficios como el punto de partida para poder sustentar las inversiones que se requieren para el reforzamiento, sensorización, mejora en la calidad y repotenciación de la red para facilitar la adopción de la movilidad eléctrica.

¿Creen desde ADELAT que falta información al respecto al momento de tomar decisiones como usuarios finales?
Consideramos que es necesario establecer un conocimiento específico sobre la distribución ya que es uno de los elementos que menos se han tratado y requiere un desarrollo especial porque es la que habilita la movilidad eléctrica.

Sin la red difícilmente se podrá habilitar la movilidad eléctrica o masificar.

¿Latinoamérica avanza a buen ritmo en movilidad eléctrica?
Latinoamérica tiene grandes oportunidades tanto en la adopción de la movilidad eléctrica como en la posibilidad de establecer o de implementar cadenas productivas tanto para suplir la demanda local como la internacional.

¿Podría ir más rápido? ¿Toda la región se comporta de igual manera?
Los ritmos de adopción de esta tecnología serán cada vez a mayor velocidad. Por eso, se requiere de una preparación temprana por parte de la red.

En Latinoamérica hay muy buenos ejemplos de movilidad eléctrica masiva para el transporte público, como son el caso de Chile y Bogotá, y consideramos que todas estas experiencias pueden ser adoptadas rápidamente por otros países.

¿Se pueden adelantar algunas conclusiones del informe de ADELAT?
Desde ADELAT, evaluamos la gran riqueza de experiencias mundiales que hay al respecto y las queremos aprovechar para ser más efectivos en la adopción de la movilidad eléctrica a un menor costo en general.

La adopción de protocolos y el camino recorrido por otros países nos permiten establecer planes de inversión más focalizados.

 

Fuente: Mobility Portal Latinoamérica

https://mobilityportal.lat/adelat-documento-movilidad-electrica/?swcfpc=1

 

 

ADELAT e ISCI debaten sobre la matriz energética chilena y el rol de la distribución eléctrica

ADELAT e ISCI debaten sobre la matriz energética chilena y el rol de la distribución eléctrica

El debate fue de gran utilidad para reflexionar sobre cómo se atraviesa la transición energética en la región y poner en común buenas prácticas, principios y lineamientos regulatorios. 

La Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas y el Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería llevaron adelante la edición del conversatorio «Desafíos de la distribución eléctrica para la transición energética en Latinoamérica” en la Universidad de Chile, Santiago. 

En esta ocasión, importantes profesionales debatieron sobre marcos regulatorios y aspectos de suma importancia para el presente y futuro de la región en el contexto de los cambios que surgen y surgirán en el sector. 

La apertura estuvo a cargo del presidente de ADELAT, David Felipe Acosta, quien indicó: “La transformación debe ser una apuesta de todos los países y Latinoamérica no se debe quedar atrás”. “Esa transición energética tiene dos variables fundamentales para asegurar la viabilidad del proceso: la electrificación de la demanda y el desarrollo, modernización y adecuación de la red eléctrica”, añadió. 

A continuación, el director ejecutivo de la Asociación, Ignacio Santelices, expuso sobre los principales desafíos para la distribución eléctrica del futuro y los lineamientos del policy paper. Señaló que “la transición energética traerá grandes beneficios sociales, económicos y ambientales” y que “es imprescindible avanzar en conjunto hacia las energías renovables y la electrificación, por lo que es clave modernizar la distribución”. 

El evento contó con la destacada presentación del jefe de la división de Energías Sostenibles en el Ministerio de Energía Chile, Mauricio Riveros Rodríguez, quien habló sobre la política energética a nivel nacional. Su exposición se basó en la necesidad de descarbonizar el sistema eléctrico, tener la distribución como infraestructura habilitante para conexión y gestión de los recursos energéticos y poner al usuario en el centro de la transformación. 

El funcionario explicó que los objetivos que persiguen son promover que los usuarios finales gocen de los beneficios y ahorros asociados a la transición energética; fomentar el mantenimiento de un confort energético asequible para los usuarios; e incentivar una experiencia inclusiva y participativa, con un mejor acceso a la información para la toma de decisiones por parte de los clientes. 

Luego, se dio lugar al panel “Promoviendo la modernización de la distribución eléctrica”, del cual Riveros Rodríguez también fue parte. La mesa de debate estuvo moderada por Larissa Cunha, directora de Gestión del Conocimiento de ADELAT. 

Allí, el secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía, Marco Mancilla, empezó el panel remarcando el consenso que hay en término técnico de la clara necesidad de reforma al esquema de distribución, incluyendo la medición inteligente. El secretario afirmó que “un cambio

regulatorio en el caso chileno es muy necesario para el desarrollo futuro de las redes eléctricas”. Agregó que “para ello son necesarias en el largo plazo dos reformas estructurales: una en generación, enfocada en el mercado mayorista, y otra en distribución”. «Eso está declarado y se va a avanzar hacia allá», concluyó. 

La head of Network Development de Enel Chile, Paola Carrasco, participó del panel y dijo que “el desafío es poder tener una planificación coordinada y dar certezas a las empresas prestadoras de servicio público”. “La transición energética debe mostrar equidad, por eso es necesario hacerse cargo de los nuevos suministros y de los suministros existentes que se electrifican cada día más”. 

Por último, el académico de la Universidad de Chile e investigador de ISCI, Rodrigo Moreno, señaló que es fundamental avanzar en una regulación que impulse a las empresas a realizar inversiones y que entregue servicios que sean valorados por la sociedad. “Los cambios deben tener al cliente como prioridad”, agregó. 

Para finalizar la jornada, David Felipe Acosta agradeció a todos los panelistas y expositores y expresó: “Nos sentimos satisfechos que, desde ADELAT, podamos promover estos espacios para discutir y encontrar soluciones a los dilemas que se van presentando en materia energética en cada país”. 

“Nos vemos en la obligación de cooperar con asociaciones y autoridades locales en la construcción de ese cálculo costo/beneficio hacia el cliente, poniendo a la demanda en el centro. Reforzamos la importancia de que las distribuidoras tengan esta margen de maniobrabilidad para hacer pruebas sobre las mejores inversiones y que es uno de nuestros propósitos priorizar juntamente con las autoridades cuales son las inversiones necesarias de acuerdo con la dinámica de cada mercado”, concluyó. 

El debate fue de gran utilidad para reflexionar sobre cómo se atraviesa la transición energética en la región y poner en común buenas prácticas, principios y lineamientos regulatorios. 

El objetivo del conversatorio fue presentar los resultados de la investigación “Desafíos y perfeccionamientos regulatorios de la distribución eléctrica para la transición energética latinoamericana” a expertos provenientes de Chile, Brasil y Colombia. Estudio en el que participó Rodrigo Moreno, investigador y líder de la línea de investigación dedicada a energía en ISCI.

 

Fuente: Energía Estratégica.

https://www.energiaestrategica.com/adelat-e-isci-debaten-sobre-la-matriz-energetica-chilena-y-el-rol-de-la-distribucion-electrica/ 

Llaman a Chile a invertir en distribución y sortear obstáculos políticos para impulsar transición energética

Llaman a Chile a invertir en distribución y sortear obstáculos políticos para impulsar transición energética

Impulsar la inversión en el sistema de distribución de Chile es un desafío político más que técnico, plantean algunos expertos del sector.

Invertir en infraestructura y tecnología para reforzar la generación distribuida y la electrificación de la economía se considera fundamental para lograr el objetivo de emisiones netas cero para 2050 y crear un sistema más resiliente y eficiente.

Invertir hoy traería beneficios a mediano y largo plazo para los consumidores, mientras que no hacerlo traería consecuencias más adelante. Es el mensaje que los políticos y el sector privado deben comunicar, según los participantes de una conferencia organizada por la asociación regional de distribuidoras Adelat y el Instituto de Sistemas Complejos de Ingeniería Complejos de Chile (ISCI).

Al igual que en el sector de transmisión, la inversión en distribución debe ser cubierta por los usuarios finales.

Es necesario colocar a los consumidores al centro y los proyectos de ley que se debaten en el Congreso, que darían lugar a aumentos de tarifas, exigen evangelizar sobre los costos y beneficios, señalaron durante el evento.

“Cualquier reforma que implique un alza al consumidor es compleja”, advierte Marco Mancilla, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía (CNE) de Chile.

Mancilla añadió que comunicar las ventajas más amplias de la inversión en la red resulta esencial.

“Esa es la pega [el trabajo] del ministro de Energía que le toque, esa es la pega de las mismas empresas, esa es la pega de los representantes legislativos. Sin esto, es bien difícil que cualquier reforma, por muy bien realizada que esté desde el punto de vista técnico, prospere”.

Rodrigo Moreno, académico de la Universidad de Chile e investigador de ISCI, hizo eco del costo futuro de no actuar y de la importancia de informar a los usuarios sobre estos problemas.

“Este es un tema que se ha transformado en un problema político”, señala Moreno, sugiriendo que los subsidios focalizados podrían desempeñar un papel en la protección de los sectores más vulnerables.

“Estamos hablando básicamente de un sistema que va a generar mucho más capex que opex, que es lo contrario de lo que ocurre actualmente”.

En este contexto, el Ministerio de Energía de Chile formó un grupo de trabajo para el segmento residencial que se encargará de explorar el área y realizar estudios asociados que puedan conducir a propuestas de políticas. En paralelo, las autoridades reguladoras están haciendo ajustes a los marcos vigentes.

En Chile, el mayor énfasis de la transición energética se ha puesto en general en el paso de la generación sucia a la generación limpia, así como en la transmisión y el almacenamiento.

“Es fundamental que en Chile y en el resto de América Latina se empiece a poner la distribución en el corazón de la transformación”, indicó Mauricio Riveros, jefe de la división de energía sustentable del ministerio.

Se necesitan incentivos para aumentar el número de participantes en el mercado y generar nuevos segmentos, mientras que además debe adecuarse el sistema tarifario, planteó Riveros en su presentación.

David Felipe Acosta, presidente de Adelat, señaló en la conferencia que la inversión podría iniciarse bajo los marcos regulatorios vigentes.

“Desde nuestro punto de vista, respetuosamente consideramos que no hay que esperar la gran reforma, que en algunos casos es necesaria, pero hay espacios regulatorios dentro de Chile para poder comenzar de manera decidida a incentivar las inversiones de los distribuidores para asegurar la transición energética”.

Acosta mencionó la importancia de proporcionar a las distribuidoras un sandbox regulatorio para que la tecnología empleada en otras regiones pueda probarse en América Latina.

Mientras tanto, Adelat publicó un documento de políticas centrado en la normatividad, documento que plantea que abordar los problemas de distribución requiere “un plan de inversión sin precedentes”.

El consumo de electricidad de un hogar chileno típico podría cuadruplicarse en las próximas décadas debido a los sistemas de calefacción y refrigeración y los vehículos eléctricos, que según proyecciones circularían alrededor de 1 millón en la capital, Santiago, de aquí a 2040.

Ignacio Santelices, director ejecutivo de Adelat, señaló que los clientes que compran bienes eléctricos asumen que la red puede soportarlos.

“Lo importante aquí es que no nos pillen con una red que no esté actualizada, que no esté modernizada”, advirtió Santelices, exdirector ejecutivo de la agencia de sostenibilidad energética de Chile y exjefe de eficiencia energética del Ministerio de Energía.

La capacidad de generación distribuida podría duplicarse con creces a 5GW para 2026, según una presentación del ministerio, y la política establece que los nuevos vehículos ligeros y el transporte público urbano deberán generar cero emisiones para 2035. La Ley de Electromovilidad y Almacenamiento Energético de 2022 abre la puerta a que los vehículos eléctricos operen como sistemas de almacenamiento distribuida y puedan extraer e inyectar energía en la red.

Sobre la necesidad de triplicar las tasas de electrificación para 2050, Santelices planteó: “Tenemos un tremendo desafío en un muy corto plazo”.

Adelat, cuyos 17 miembros representan a más de 70 millones de hogares y empresas en Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Perú, se creó en 2021 para promover el debate público sobre la modernización de la distribución de energía y compartir mejores prácticas.

Fuente: Bnamericas.com

 

Fuente: ISCI.

https://isci.cl/llaman-a-chile-a-invertir-en-distribucion-y-sortear-obstaculos-politicos-para-impulsar-transicion-energetica/ 

Adelat: “La modernización de la red permitirá la entrada masiva de nuevos recursos energéticos distribuidos”

Adelat: “La modernización de la red permitirá la entrada masiva de nuevos recursos energéticos distribuidos”

El debate y cobertura de la transición energética en América Latina giran de manera predominante en torno a la energía renovable y la transmisión, pero la distribución también es una pieza fundamental del rompecabezas que a veces es pasada por alto.

En Chile, donde la distribución ha sido foco de atención en el último tiempo, invertir en infraestructura y tecnología para impulsar el avance de la generación distribuida y la electrificación de la economía es considerado esencial para lograr el objetivo de cero emisiones netas para 2050 y crear un sistema más resiliente y eficiente.

Invertir hoy traería beneficios a mediano y largo plazo para los consumidores, mientras que no hacerlo traería consecuencias más adelante y ese es el mensaje que los políticos y el sector privado deben comunicar. Eso plantearon los participantes de una conferencia organizada por la asociación regional de distribuidores Adelat y el Instituto de Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI).

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En este contexto, los consumidores —que son quienes asumirían el costo— deben estar al centro y se deben implementar esquemas tarifarios cuidadosamente diseñados, según plantearon expositores.

El Ministerio de Energía de Chile formó un grupo de trabajo sobre el sector residencial para explorar este ámbito y tiene previsto realizar estudios asociados que puedan traducirse en propuestas de políticas. En paralelo, las autoridades reguladoras están introduciendo ajustes a los marcos vigentes.

El consumo eléctrico de un hogar chileno típico podría cuadruplicarse en las próximas décadas, impulsado por los sistemas domésticos de calefacción y refrigeración y los vehículos eléctricos, mientras que la capacidad instalada de generación distribuida se duplicaría holgadamente para 2026.

A fin de profundizar más en este tema, BNamericas conversó con el director ejecutivo de Adelat, Ignacio Santelices y publicará también durante los próximos días una entrevista con Rodrigo Moreno, académico de la Universidad de Chile e investigador de ISCI.

Adelat, cuyos 17 miembros representan a más de 70 millones de hogares y empresas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Perú, fue creada en 2021 para promover el debate público sobre la modernización del sistema de distribución y compartir mejores prácticas. La asociación publicó un documento de política sectorial.

BNamericas: ¿A qué apunta Adelat con su documento de políticas? ¿Cuál es su finalidad?

Santelices: En América Latina, la transición energética ha estado muy centrada en la entrada de las energías renovables, pero no se ha abordado con la misma importancia todo lo que tiene que ver con la electrificación del consumo o la eficiencia energética, elementos claves y tan importantes como las energías renovables, para alcanzar la descarbonización de la economía.

En este sentido, el rol de Adelat y su paper es generar diálogos a nivel regional y local sobre la importancia y urgencia de modernizar la distribución eléctrica para avanzar en la electrificación del consumo de energía.

BNamericas: En cuanto a la inversión en redes de distribución durante los próximos años, ¿qué oportunidades se vislumbran en Chile para nuevos actores, empresas de tecnología, infraestructura, etc.?

Santelices: La modernización de la red permitirá la entrada masiva de nuevos recursos energéticos distribuidos, como la generación solar, la electromovilidad, el almacenamiento, entre otros. Además, permitirá la agregación de demanda y acoplar las curvas de oferta y demanda de energía. Todo lo anterior, abrirá posibilidades de desarrollar nuevos modelos de negocios y la entrada de nuevos actores al mercado eléctrico, además de oportunidades para que los mismos consumidores se conviertan en gestores de su propia energía.

BNamericas: Dado que la demanda va a pagar las inversiones, ¿qué importancia tiene contar con un modelo tarifario adecuado y bien estructurado?

Santelices: Es absolutamente clave. Estamos viendo la experiencia de países desarrollados y el tren de inversiones en distribución es algo absolutamente sin precedentes. Para poder avanzar en este sentido, es importante, por un lado, promover todos los grandes beneficios sociales, económicos y ambientales que esto traerá, pero también debemos generar las condiciones para que estas inversiones se realicen de forma oportuna y eficiente, lo cual depende del desarrollo de una regulación moderna y bien consensuada que genere estabilidad para este sector en el largo plazo.

 

Fuente: BNamericas.

https://www.bnamericas.com/es/noticias/adelat-la-modernizacion-de-la-red-permitira-la-entrada-masiva-de-nuevos-recursos-energeticos-distribuidos