Cuántas inversiones hacen falta para que Argentina se adapte a la transición energética mundial

Cuántas inversiones hacen falta para que Argentina se adapte a la transición energética mundial

Un estudio de ADELAT muestra las reformas que necesita el sistema eléctrico local y los desafíos en toda la región.
 

La plana mayor de la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (ADELAT) acaba de visitar Argentina para presentar un informe sobre los desafíos que tiene el país para adaptarse a la transición energética mundial.

En ese marco, se reunieron con funcionarios del Gobierno Nacional, quienes están elaborando una serie de reformas de fondo que podrían llegar a tomar algunas de las recomendaciones de estos expertos.

“Argentina está en un momento de transición, con reformas clave en el sector energético para lograr la autosustentabilidad del sistema. Trabajamos junto al sector privado para garantizar que las nuevas normas sean efectivas”, afirmó el subsecretario de Energía Eléctrica, Damián Sanfilippo, luego de presenciar la presentación oficial del documento de ADELAT, que también tuvo la participación de ADEERA y UDEA.

 

En el documento se evalúan dos escenarios: uno de Transición Energética Efectiva, compatible con objetivos trazados para los países europeos en ejercicios similares, y otro de Transición Energética Parcial. Para el caso argentino, el estudio encuentra que se requieren inversiones anuales adicionales por USD 1.600 millones para lograr una transición efectiva, y de USD 800 millones anuales para una transición parcial, de forma sostenida hasta el año 2040.

“Tenemos un puente que cruzar desde nuestra situación actual, desde lo regulatorio, la infraestructura y nuestras instituciones sectoriales”, indicó Horacio Nadra, vicepresidente de ADELAT y ADEERA.

La clave que articula todo el documento es la importancia de la inversión temprana en infraestructura, para no generar cuellos de botella que luego traiga más complicaciones y encarezcan este proceso de modernización que será inevitable.

“El cumplimiento de los compromisos climáticos y la mejora de la calidad de vida en la región dependen de estas tendencias emergentes”, resaltó Juan Pablo Marzocca, Utility Business Modeling Leader en GME Global.

El panorama regional

Respecto a la situación en toda América Latina, el policy paper lanzado identifica once vectores fundamentales como la Electrificación de Nuevos Usos, Electromovilidad, Conexión a la Generación Distribuida, Digitalización y Automatización, AMI (Infraestructura de Medición Avanzada), Calidad de Servicio, Resiliencia, Actualización de Red, Baterías, Normalización de Pérdidas y Universalización. 

Los resultados revelan que para una transición efectiva se requieren 289 mil millones de dólares adicionales de inversión a las que ocurrirían de mantenerse la tendencia reciente (143 mil millones), haciendo un total de US$ 431 mil millones para las distribuidoras de los 7 países analizados (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala y Perú), en una ventana de 17 años. 

Ya para el caso de una transición parcial, las inversiones adicionales serían de 174 mil millones de dólares que, sumadas a los 133 mil millones de carácter tendencial, hacen un total de USD 307 mil millones.

“Hay que modificar nuestro marco regulatorio de distribución para dar certezas y beneficios a todos los involucrados, reconociendo las realidades locales de cada empresa e incorporando nuevas tecnologías”, subrayó el Jefe del Departamento Eléctrico de la Comisión Nacional de Energía de Chile, Danilo Zurita.

 

Fuente: Forbes Argentina

https://www.forbesargentina.com/money/cuantas-inversiones-hacen-falta-argentina-adapte-transicion-energetica-mundial-n59661

 

La transición hacia un sistema más eficiente requerirá invertir US$ 2400 millones anuales en distribución eléctrica en el país hasta el 2040

La transición hacia un sistema más eficiente requerirá invertir US$ 2400 millones anuales en distribución eléctrica en el país hasta el 2040

La Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (ADELAT) informó que en Argentina se requieren inversiones anuales adicionales por US$ 1.600 millones en distribución para lograr una transición efectiva y por US$ 800 millones para una transición parcial. Si a esos montos se le suma el crecimiento tendencial de las inversiones, estimadas en US$ 800 millones por año, en el escenario de máxima deberán desembolsarse US$2400 millones.
 

La transición hacia un sistema energético más limpio y eficiente en la Argentina requerirá US$ 2400 millones anuales en inversiones en el segmento de distribución eléctrica hasta el 2040. El dato surge de un flamante estudio regional encargado por la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (ADELAT) y presentado en un evento realizado en Buenos Aires junto a la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (ADEERA) y la Usina para el Desarrollo Energético Argentino (UDEA).

El evento contó con la presencia del subsecretario de Energía Eléctrica, Damián Sanfilippo, quien valoró estos espacios de discusión sobre el futuro de la distribución energética. “Argentina está en un momento de transición, con reformas clave en el sector energético para lograr la autosustentabilidad del sistema. Trabajamos junto al sector privado para garantizar que las nuevas normas sean efectivas”, afirmó el funcionario. «En Argentina no se estaba pasando el costo real de generación a los usuarios finales. Se están dando pasos importantes para recuperar eso», agregó.

A su turno, Horacio Nadra, vicepresidente de ADELAT y ADEERA, destacó la importancia de preparar a la
industria eléctrica argentina para enfrentar la transición energética. “Tenemos un puente que
cruzar desde nuestra situación actual, desde lo regulatorio
, la infraestructura y nuestras
instituciones sectoriales”, señaló.

El estudio utiliza un modelo de inversiones encargado por ADELAT a la consultora Grupo Mercados Energéticos y tiene como objetivo principal ofrecer una visión detallada de las necesidades de inversión en el segmento de distribución eléctrica de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala y Perú.

 

Escenarios e Inversiones

El estudio se construyó a partir de dos escenarios prospectivos para el año 2040: un escenario teórico de “transición efectiva”, que busca alcanzar niveles de electrificación similares a los propuestos por un estudio realizado para la Unión Europea para 2030, y un escenario de “transición parcial”, ajustada a las particularidades y limitaciones de la región. Cada escenario contempla diferentes niveles de progreso en once vectores, entre los que se encuentran la electrificación de nuevos usos y la electromovilidad.

Para el caso argentino, el estudio encuentra que en distribución se requieren inversiones anuales adicionales por US$ 1.600 millones para lograr una transición efectiva y por US$ 800 millones anuales para una transición parcial, de forma sostenida hasta el año 2040. Estas inversiones son adicionales al crecimiento tendencial de las inversiones por parte de las distribuidoras, estimadas en US$ 800 millones anuales en el escenariode transición efectiva y en US$ 600 millones anuales en el de transición parcial. Por lo tanto, en el escenario más ambicioso, las inversiones anuales (US$ 2400 millones) acumuladas al 2040 ascenderían a US$ 40.800 millones.

Si se toman en cuenta los siete países analizados, los resultados revelan que en el escenario de transición efectiva se requiere una inversión de US$ 289.000 millones adicionales a las que ocurrirían de mantenerse la tendencia reciente (US$ 143.000 millones), haciendo un total de US$ 431.000 millones para las distribuidoras de estos países, en una ventana de 17 años. Para el segundo caso, de transición parcial, las inversiones adicionales son de US$ 174.000 millones que, sumadas a los US$ 133.000 millones de carácter tendencial, hacen un total de US$ 307.000 millones.

Los escenarios fueron alimentados por datos suministrados por las empresas distribuidoras asociadas a ADELAT, una caracterización detallada de la situación actual en cada país, y proyecciones de demanda energética.

Fuente: Econo Journal

 

 

Proponen acciones para una electrificación que no afecte al usuario final en Latinoamérica

Proponen acciones para una electrificación que no afecte al usuario final en Latinoamérica

Como ya había anticipado Energía Estratégica, durante el Webinar «Sin inversión no hay transición: el futuro de la distribución eléctrica en América Latina” (ver transmisión), la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (ADELAT) presentó estudio con las inversiones necesarias en infraestructura de distribución de la región para garantizar una transición energética efectiva, inclusiva y sostenible.

El reporte llevado adelante por la consultora GM Global y ADELAT plantea dos escenarios de transición energética al 2040 para 7 países de la región (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala y Perú).  Uno más optimista en el que se invertirán 431 billones de dólares y otro más conservador en el que la cifra asciende a 307 billones de dólares.

No obstante, durante el evento, expertos del sector afirmaron que para materializar estas inversiones el sector público, los distribuidores y el órgano regulador de cada país deben superar ciertos desafíos.

Algunos de ellos son: la creación de un planeamiento nacional unificado flexible para mejorar la generación, transmisión y distribución de energía; facilitar el acceso al financiamiento a distribuidoras; diseñar estructuras tarifarias eficientes; desarrollar esquemas de remuneración que permitan el reconocimiento anticipado de las inversiones; agilizar y simplificar procedimientos de autorización y permisos asociados a inversiones de transición energética, entre otros.

En línea con estos retos, Danilo Zurita, Jefe del Departamento Eléctrico de la Comisión Nacional de Energía de Chile (CNE), uno de los organismos públicos más avanzados de la región, señaló: “Estamos afectados por el cambio climático, el dinamismo tecnológico y cambios en el patrón de consumo energético. Tenemos como desafío invertir en infraestructura, realizar monitoreos y prevención de la red. Esto se logra con mecanismos como la medición inteligente y modificaciones regulatorias que reconozcan las realidades locales de cada región para garantizar la calidad del servicio”.

De acuerdo al experto, mientras más seguridad haya en los sistemas de transmisión para la colocación de energía renovable, los incrementos en los costos para aportar esa resiliencia probablemente se vean equilibrados con un entorno completo.

A su turno, Medardo Cadena, asesor del secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) , advierte que, según las estimaciones de la entidad, el objetivo de alcanzar cero emisiones al 2050 requiere triplicar la capacidad instalada en generación que actualmente es de 500 GW a 1500 GW al 2050. Esto en términos de inversión, representa entre 3 y 4 trillones de dólares, una suma muy grande en la región.

Ante estas cifras, insistió: “El gran reto es avanzar en esta transición sin afectar al usuario. Para ello, hay que atraer esas inversiones con el menor costo de capital y riesgo posible, lo cual se logra trabajando mucho en la regulación. El marco normativo tiene que ser lo suficientemente flexible para incorporar todos los efectos de la tecnología e innovación y, por otro lado, ser lo suficientemente clara y con señales de largo plazo que den la seguridad para atraer inversión”.

En este contexto, Cadena sugirió que mantener espacios de diálogo es fundamental para que todos los actores estén sintonizados con estas necesidades y obligaciones en pos de alinear la visión del sector privado con el público.

“La transición energética sólo se logrará a través de la electrificación. Por ello, cuando hablamos de tarifa hay que mirar la película completa.  A veces fallamos en cómo transmitir al usuario final los beneficios de migrar hacia energías limpias. Hay que fortalecer el diálogo para superar estos desafíos”, afirmó.

En el cierre del webinar, a modo de conclusión, el vicepresidente de ADELAT, Horacio Nadra, coincidió con los especialistas y argumentó: “El desafío es enorme porque nuestras redes no están preparadas para soportar tanta energía. Muchas veces en Latam nos cuesta sostener políticas a largo plazo y hablar de tarifas eléctricas. Son temas que hay que debatir y lograr consenso porque el cambio es inevitable”. 

“Además, por la dinámica de las tecnologías involucradas la velocidad del cambio es exponencial. Eso nos tiene que impulsar hacia adelante para lograr paulatinamente semejante transformación. Es una gran oportunidad para todo los países de Latinoamérica y tenemos que estar preparados”, concluyó.

Fuente:  Energía Estratégica

https://www.energiaestrategica.com/proponen-acciones-para-una-electrificacion-que-no-afecte-al-usuario-final-en-latinoamerica/

Distribución eléctrica: expertos aseguran que sin inversión no hay transición energética

Distribución eléctrica: expertos aseguran que sin inversión no hay transición energética

“Sin inversión no hay transición”. Bajo este lema se llevó a cabo un nuevo webinar organizado por la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica Latinoamericana (ADELAT), donde los principales referentes de la región identificaron las claves de este nuevo cambio de paradigma.

 

Juan Pablo Marzocca, Utility Business Modeling Leadar de Mercados Energéticos, aseguró que “el sistema está migrando hacia una mayor interrelación entre usuarios finales y empresas distribuidoras eléctricas, lo cual incluye la aparición de nuevas tecnologías, mayor electrificación, nuevos usos de vehículos eléctricos y nuevas reglas en cuanto a la oferta y la demanda”.

 

Para 2040 con el foco puesto en la transición energética se esperan inversiones que podrían superar los U$S 430 billones por parte de los países que integran Latinoamérica.

 

Durante su exposición, Danilo Zurita, Jefe del Departamento Eléctrico de la Comisión Nacional de Energía de Chile señaló que en su país no existe una certeza para la población de que un incremento en las tarifas se transforme en infraestructura y tecnología por las características de este modelo, y en la contraparte tampoco hay una señal para las empresas de distribución de que estos recursos adicionales sean permanentes y logren financiar infraestructura de largo plazo. Hay un dilema en ambas partes.

 

“Hay que modificar nuestro marco de la distribución, hay gran acuerdo en esto en el sector político, energético, etc. Ciertas modificaciones van a dar certezas y beneficios a todos los incumbentes, reconociendo las realidades locales de cada una de las empresas, incorporando nuevas tecnologías; y ambas cosas de la mano de la eficiencia que trae”, sostuvo.

 

Por su parte, Carlos Alberto Calixto Mattar, Director del Grupo de Trabajo de Electricidad de ARIAE y Superintendente de Regulación de los Servicios de Distribución de ANEEL de Brasil opinó que vamos a pasar por un proceso que empieza en 2025, que tiene que ver con actualizar las concesiones de distribución. 

 

“Deberíamos considerar las inversionesde las distribuidoras de forma anual. El modelo actual deberá pasar por una revisión. No existe la posibilidad de tener una transición energética si no hay una inversión en las redes de transmisión y distribución. Sin redes no hay transición”, advirtió.

 

Y agregó:“Brasil y gran parte de América Latina enfrentan desafíos similares como sequías en la región del norte de Brasil, donde tenemos una de las mayores usinas cerca de la frontera entre Brasil y Bolivia, y se está viendo impactada por la escasez de agua en la región. Además, recientemente hemos enfrentado un fenómeno extraordinario de un exceso de lluvias en el estado de Rio Grande Do Sul que azotó a la región y eso nos lleva a preocuparnos cada vez más con estas inversiones en las redes de distribución, en las fuentes renovables de energía eléctrica y en las fuentes más robustas que sean menos intermitentes, como baterías, que necesitan incorporarse al sistema”.

 

Y destacó que “los países en desarrollo, dentro de los cuales está Brasil incluido, vamos a necesitar invertir un valor muy significativo y, dentro de esas inversiones, un 13% deberían ser inversiones en redes de transmisión y distribución, y un 14% deberían ser inversiones en eficiencia energética. El resto debería estar distribuido entre movilidad eléctrica, usinas, solares, fotovoltaicas, baterías, almacenamiento y algunos otros elementos que tendremos que utilizar para el potencial hidráulico de la región”.

 

En tanto, Medardo Cadena, Asesor del Secretario Ejecutivo en OLADE, remarcó que el objetivo de alcanzar 0 emisiones hacia el 2050 requiere incrementar la participación de la electricidad en la matriz energética, que actualmente representa aproximadamente el 19% y el objetivo sería elevarla al 36%.

 

“Para eso se requiere triplicar la capacidad instalada en generación que actualmente es de 500 GW, tendríamos que subirla al 1500 GW hacia al año 2050. Esto en términos de inversión, representa aproximadamente 1.9 trillones de dólares, a los que deberíamos sumar toda la inversión que está estimada en distribución y la inversión estimada en transmisión. Estaríamos hablando de una cifra sumamente grande, estamos hablando de entre 3 y 4 trillones de dólares que requiere movilizar la región para llevar a la práctica el proceso de transición energética”, concluyó.

Fuente: Mejor Energía

https://www.mejorenergia.com.ar/noticias/2024/09/06/3246-distribucion-electrica-expertos-aseguran-que-sin-inversion-no-hay-transicion-energetica

 

ADELAT adds Costa Rica with the incorporation of ICE

ADELAT adds Costa Rica with the incorporation of ICE

We are proud to announce a new step in our regional growth with the integration of the Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) to the list of associates.

This incorporation expands ADELAT’s reach to foster an environment of collaboration and promote strategies to enhance the role of Distribution System Operators (“DSOs”) as enablers of the energy transition.

The ICE was founded on April 8, 1949, through Law No. 449, with the objective of promoting the electrification of Costa Rica. Since its creation, electricity service coverage has increased from 14% to 99.4% of the country’s population.

The Institute is the largest electrical company in Costa Rica and, in addition to distributing energy, it manages the National Electric System (SEN), it is the country’s main generator and it is in charge of transmission. For 75 years, ICE has promoted the Costa Rican electricity matrix, recognized in the world for its high percentage of renewability and its diversity. It meets demand using five clean resources: water, geothermal, wind, biomass and sun.

As a distributor, ICE provides an annual average of 4,566 GWh in its concession area (covering 71% of the Costa Rican territory). In addition, it promotes the development of smart networks and electric mobility.

Since 2023, the Institute has promoted a new rural electrification program, which will provide the service for the first time to 2,670 homes, with an investment of more than ₡23,000 million (about $43.5 million), with the medium-term goal of converting Costa Rica is the first American country with 100% coverage.

The head of the Distribution and Marketing Division of ICE, Ángelo Vargas Hernández, celebrated the incorporation to our Association and commented on the company’s expectations: “We trust that joining ADELAT will allow us to actively participate in the construction of proposals that increase the competitiveness of our country and the region, learn but also contribute from our experience on how to develop strategies that promote the role of electricity distributors.”

The president of ADELAT, Aldo Pessanha, expressed that “having new actors in the sector is very valuable, since they contribute to the integration process of the region, the strengthening of the generation of knowledge and the development of new technologies.”

The growth of the Association will enhance information exchanges in various technical and administrative areas, which will result in improvements in service provision and a deep modernization of electrical distribution.

In this way, ADELAT is made up of 19 electrical distribution companies and associations that are present in 8 countries: Argentina, Brazil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala and Peru.



*For more information or press releases, write to comunicacion@darkturquoise-zebra-776384.hostingersite.com

About ADELAT

The Association of Latin American Electrical Energy Distributors is a non-profit organization, created at the end of 2021. It aims to be a reference in electrical distribution activity with the objective of promoting and accompanying the transformation process of Latin American electrical distribution in the framework of the energy transition.

 

About ICE

The Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) was created in 1949. It is the most important electrical company in the country; It covers 71% of the national territory with its distribution service and manages the National Electric System (SEN), whose matrix positioned Costa Rica as a world leader in renewable generation.

Adelat suma la adhesión de Costa Rica con la incorporación del ICE

Adelat suma la adhesión de Costa Rica con la incorporación del ICE

Con la afiliación del Instituto Costarricense de Electricidad, el organismo suma 19 asociaciones y empresas de distribución eléctrica de América Latina.

La Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (Adelat) anunció la incorporación del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) como miembro.

El ICE es una una empresa estatal de Costa Rica encargada de la generación, distribución y comercialización de energía eléctrica, así como de la provisión de servicios de telecomunicaciones. “Esta vinculación amplía el alcance de Adelat para fomentar un ambiente de colaboración e impulsar estrategias para potenciar el rol de los Operadores de Sistemas de Distribución (“DSO”, por sus siglas en inglés), como habilitadores de la transición energética”, señalaron desde la organización regional.

El Instituto Costarricense de Electricidad fue fundado el 8 de abril de 1949, con el objetivo de promover la electrificación de Costa Rica. Desde su creación, la cobertura del servicio eléctrico aumentó del 14% al 99,4% de la población del país.

Se trata de la empresa eléctrica más grande de ese país y, además de distribuir energía, administra el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), es el principal generador del país y el encargado de la transmisión.

El jefe de la División de Distribución y Comercialización de ICE, Ángelo Vargas, celebró la adhesión y comentó sobre las expectativas de la empresa: “Confiamos en que la incorporación a Adelat nos permitirá participar activamente en la construcción de propuestas que aumenten la competitividad de nuestro país y de la región, aprender pero de igual forma aportar desde nuestra experiencia sobre cómo elaborar estrategias que impulsen el rol de las distribuidoras de energía eléctrica”.

Por su parte, el presidente de Adelat, Aldo Pessanha, expresó que “contar con nuevos actores del sector es muy valioso, ya que contribuyen al proceso de integración de la región, al fortalecimiento de la generación de conocimiento y al desarrollo de nuevas tecnologías”.

De esta manera, Adelat quedó conformada por 19 empresas y asociaciones de distribución eléctrica que están presentes en ocho países: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala y Perú.

Fuente: Revista Electricidad

https://www.revistaei.cl/adelat-suma-la-adhesion-de-costa-rica-con-la-incorporacion-del-ice/

El mercado energético que los inversores tienen bajo la lupa

El mercado energético que los inversores tienen bajo la lupa

El mercado de la distribución eléctrica se proyecta hoy con una interesante perspectiva para los inversoresLa transición energética implica una serie de retos para la calidad del servicio eléctrico, dado que la infraestructura existente debe adaptarse a nuevas demandas y tecnologías.

Entre los principales aspectos de esta transición se encuentran la mayor electrificación, la movilidad eléctrica, la integración de recursos energéticos distribuidos (RED) y, de manera transversal, la resiliencia de las redes frente a eventos climáticos extremos.

“Estas nuevas dinámicas plantean la necesidad de nuevas reflexiones sobre las estructuras de mercado y la regulación de la actividad de distribución, principalmente en el ámbito de los incentivos a las nuevas inversiones y su impacto en las tarifas finales a los consumidores”, según el informe publicado por la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica Latinoamericana (ADELAT).

 

Del análisis se desprenden que la electrificación de diversos sectores, desde la industria hasta el hogar, implica un aumento significativo en la demanda de electricidad. 

Este fenómeno plantea varios desafíos para la red de distribución. Por un lado, la capacidad de la red donde las infraestructuras existentes pueden no ser adecuadas para manejar el incremento en la demanda, requiriendo actualizaciones y expansiones significativas. La sobrecarga de la red puede provocar interrupciones y reducir la calidad del servicio. 

Y por el otro, la gestión de picos de demanda más pronunciados, especialmente en periodos de uso intensivo. Las distribuidoras deben implementar soluciones para gestionar estos picos y evitar fallos en el suministro. 

 

Desde la mirada de ADELAT, los niveles de confiabilidad están directamente relacionados con los incentivos que otorgan los marcos regulatorios, que, en buena parte de los países de América Latina, se han enfocado en minimizar los costos de la distribución para cierto nivel de calidad del servicio, lo que produce un incentivo negativo que limita las inversiones en confiabilidad. 

“Hay una relación entre la presencia de regulaciones que remuneran las inversiones, la institucionalidad necesaria para hacerlas válidas, y la calidad del servicio que se otorga. 

En este sentido, un análisis de regresión de los indicadores de calidad para América Latina, realizado por la consultora BA Energy Solutions, encontró que los indicadores de calidad de servicio (SAIFI, SAIDI), tienen una correlación negativa con el valor agregado de distribución fijado por los reguladores (VAD), lo que puede explicarse por la falta de recursos ocasionada por valores bajos de remuneración tarifaria, que afectan las inversiones en actualización de la red y en las acciones de mantenimiento preventivo y predictivo”, detalla el informe.

 

Y sostiene que “los marcos regulatorios juegan un papel crucial en la mejora de la calidad del servicio eléctrico, y es necesario realizar ajustes y mejoras para que estos sean claros, coherentes y flexibles, fomenten la innovación y la competencia en el sector, así como esquemas tarifarios eficientes técnica y económicamente, y que remuneren adecuadamente las inversiones en nuevas tecnologías”.

 

Fuente: El Economista

https://eleconomista.com.ar/energia/el-mercado-energetico-inversores-tienen-lupa-n76847

ADELAT: Unifying Energy Efforts Across Latin America

ADELAT: Unifying Energy Efforts Across Latin America

Q: How does ADELAT promote regional energy integration and facilitate collaboration among electricity distribution companies in Latin America?

A: ADELAT was created in 2022 with the objective of promoting the key role of energy distributors in the energy transition roadmap in Latin America. We have 19 members from seven countries: Argentina, Brazil, Chile, Colombia, Ecuador, Peru, and Guatemala. We represent 70 million consumer units.

We focus on three main axes. The first is the generation of knowledge, and we have created various resources, including the recently published paper, Regulatory challenges and improvements for electrical distribution in the Latin American energy transition. This paper concluded that the energy transition requires an upgrade of networks for guaranteeing the flexibility, new hosting capacity and bidirectional energy flows management coming as a consequence of new customers behavior in the electrification era, which will demand an unprecedented level of investments especially in digitalization and automation. We also produce “DSO Briefs,” which are documents on specific topics, such as electric mobility, renewal of concessions, resilience, and integration between telecommunications and distribution.

The second axis is including the energy distribution activity into the public agenda of energy transition at institutional level in each country we have presence . The third axis is to build alliances and promote collaboration between partners and multilateral organizations, bringing together leaders and experts to generate synergies gathering forces to consider the distribution network as the platform in which all these plans must work in the near future. We have already signed many agreements for this purpose, aiming to help Latin American distributors work toward the energy transition.

Q: What is the importance of Mexico in this integration process?

A: An important point of our strategy is the exchange of good practices. Despite the differences between countries in terms of the state of electricity matrix technologies, the region has many points in common. One is the growing adoption of renewable energy and the abundance of natural and mineral resources. We plan to use ADELAT as a forum to exchange knowledge and practical experiences.

Mexico has a peculiar composition. For example, Brazil had a large government company called Electrobras, which covered everything from distribution to generation and transmission, which is similar to Mexico’s CFE. There are many experiences the countries can share. Mexico is a fundamental piece for our association. Like Brazil, it is a large country that has a large population, which implies high energy consumption. The country faces various challenges in the implementation of new technologies related to the energy transition, such as EVs, remote measurement, and energy storage. Mexico also faces specific challenges regarding its electricity matrix composition and decarbonization.

Q: What challenges are specific to distributed generation in Mexico?

A: The integration of distributed energy resources, such as solar energy and storage systems, and changing electricity demand cycles and flows make the distribution network much more complex. Therefore, distributors face the challenge of adding new functions, roles, and responsibilities. They stop being simply operators of a distribution network and become large operators, managing a much more complex distribution system that involves the integration of new actors and technologies. This means they need more flexibility to coordinate bidirectional energy flows and take full advantage of the flexibility offered by new players.

Q: What are the biggest challenges faced by electricity distributors in Latin America?

A: In terms of financing, we are seeing the implementation of new technologies for automation and real-time measurement, which impacts both operating costs (OPEX) and capital expenditures (CAPEX). It is crucial to understand how much is being invested and its potential return in economic and social terms. The paradigm shift from minimizing costs to maximizing benefits for society is fundamental.

Resilience is also important. The market faces significant challenges, such as the introduction of new technologies that decentralize the network. We are also dealing with the climate crisis and concerns about greenhouse gas emissions. Extreme weather events are becoming more frequent and intense, and less predictable. In this context, energy distributors play a key role since they must guarantee both the flexibility and resilience of the system.

Q: What are the main trends you identify among energy players in Latin America and Mexico in terms of technological and financial innovations?

A: The consumer is much more active and informed, seeking to not only consume energy but also to generate it. For example, Brazil’s wholesale market is expected to open, which will cover all high voltage needs. The country is also experiencing strong growth in solar and wind energy, which poses a significant challenge due to their intermittent nature. Thus, the distribution network remains crucial.

Batteries are also decreasing in price, but we face challenges such as the implementation of demand response mechanisms, which can improve economic efficiency but require regulatory changes such as flexible rates or hourly rates. We are also exploring the use of new technologies such as AI, augmented reality, and advanced measurement systems. These technologies generate valuable data that can be used to forecast energy consumption and improve workplace safety, among other uses.

Q: What role do consumers play in shaping these trends and how are distributors adapting?

A: We are experiencing a major transformation in the electricity sector driven by a more active, empowered consumer. This implies that the entire chain, from generation to distribution, marketing, regulation, and technological services, must adapt. For example, we can explore changes in regulation, but in a controlled way and through small pilot projects. We must look for new ways to distribute energy that align with the needs and expectations of the general consumer.

Distributors already perform their usual functions and roles, which include metering, distribution network maintenance, and outage management. However, the system is becoming more complex due to the presence of multiple actors and distributed energy resources, as well as the existence of bidirectional energy flows. Distributors face the challenge of coordinating and optimizing all these variables, which requires significant investments.

This occurs in a context in which some consumers are opting for distributed energy generation, which increases the complexity of the system and the need for investments. On the other hand, the implementation of new technologies, such as automated and remote measurement, also implies additional costs for distributors.

 

Association of Latin American Electricity Distributors (ADELAT) is a nonprofit organization created in 2022 to promote collaboration among energy distributors in the region. It has 19 members from eight countries: Argentina, Brazil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Peru, and Guatemala.

 

Fuente: México Business News

https://mexicobusiness.news/energy/news/adelat-unifying-energy-efforts-across-latin-america

ADELAT destaca buenas prácticas regulatorias para robustecer la distribución eléctrica en Latam

ADELAT destaca buenas prácticas regulatorias para robustecer la distribución eléctrica en Latam

La Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas sugiere modelos exitosos para replicar en economías emergentes y propone nuevas normativas para fomentar la inversión en infraestructura. El análisis de la entidad.

 

Por Gabriela Francovigh

El cambio climático ha acelerado el riesgo de afectaciones por eventos extremos como “El Niño”, lo cual hace indispensable una mayor electrificación capacidad de la red, sobre todo, en países latinoamericanos donde la matriz se basa principalmente en la energía hidroeléctrica y esta no resulta suficiente para suministrar energía en periodos de estiaje.

La necesidad de descarbonizar estas economías hacia fuentes renovables llevan consigo desafíos tales como mayores picos de demanda, balances de carga y problemas de curtailment propios de la variabilidad de energías no convencionales.

Para dar respuesta a estos retos, la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (ADELAT), organización sin fines de lucro creada en 2021 con la mirada puesta en el presente y el futuro del sector, llevó adelante el evento “Calidad de distribución de energía eléctrica: experiencias y buenas prácticas regulatorias».

Allí, Roberto Cajamarca Gómez, director de Gestión del Conocimiento Adelat propuso una serie de medidas que ayudarían a mejorar la calidad del servicio eléctrico de los países latinoamericanos mientras avanzan en la transición energética.

“Si bien América Latina ha hecho avances en los últimos años en calidad de distribución, aún hay oportunidades de mejoras. La mayor electrificación del consumo, el cambio de paradigma en la distribución y los flujos bidireccionales crean necesidades como la inversión en infraestructura para nuevas tecnologías, mayores incentivos regulatorios y condiciones de equilibrio económico y tarifario de sustentabilidad financiera”, explicó.

Y agregó: “La regulación influye mucho en la calidad de la distribución. Se requieren incentivos positivos para las inversiones en infraestructura y una institucionalidad que funcione para hacer válidos estos incentivos. Las características de las redes también influyen en la calidad, la configuración de la red, densidad de usuarios y pérdidas de energía. También, lo hacen los eventos externos como cambios climáticos y las afectaciones por terceros”.

De acuerdo al experto, Colombia, Brasil y Perú son los únicos países de Latam con incentivos por cumplimiento, una buena práctica regulatoria que debería ser incorporada en otros países.

A su vez, calificó como positiva la publicación anual de estos países de mecanismos de transparencia y de publicidad de sus indicadores de calidad para la consulta pública. Incluso en algunos casos, existe un ranking anual de empresas con mejor desempeño lo cual también es considerado por ADELAT como un esquema valioso.

De esta forma, Cajamarca Gómez advirtió que la regulación por incentivos es muy exitosa porque alinea los intereses de las distribuidoras con los objetivos de calidad establecidos por las autoridades. Esta regulación puede incluir: tarifas basadas en desempeño, incentivos por metas logradas a largo plazo, cumplimientos de los mínimos exigibles, penalizaciones por incumplimientos, definición de eventos excluibles, mecanismos de participación y transparencia y reportes y supervisión .

Según el vocero de ADELAT, Reino Unido ha creado el Modelo RIIO (Revenue igual Incentives + Innovation +outputs) que resulta un «ejemplo de vanguardia» en términos de regulación por incentivos. 

Se trata de un modelo en el que el ingreso está atado a incentivos financieros y de reputación por eficiencias y reducción de costos pero también a criterios de innovación nuevas tecnologías y soluciones y a resultados relacionados con metas de calidad, seguridad, sostenibilidad y servicio al cliente.

Asimismo, el ejecutivo señaló que en Estados Unidos se han dado programas de incentivos similares a RIIO que han sido muy bien recibidos por el sector. “Incluyen iniciativas muy interesantes para fomentar el despliegue de redes inteligentes, microgrids y resiliencias frente a desastres y ciberataques y programas de eficiencia energética y respuesta de demanda”, argumentó.

En síntesis, el experto llamó a que los países latinoamericanos tomen estos esquemas como modelo y trabajen en un marco regulatorio y normativo que genere confianza para realizar inversiones de largo plazo.

Propuso también el desarrollo de las redes con estándares claros e incentivos equitativos que permitan que las empresas actúen bajo las mismas directrices y faciliten la comparación y evaluación de los indicadores de calidad.

Y añadió: “Se necesita una remuneración de la inversión basadas en costos reales y no teóricos como aún ocurre en algunas empresas de la región. A su vez, se deben fijar metas alcanzables y adaptables a contextos porque no son los mismos retos para comunidades rurales que para zonas urbanas”. 

Asimismo, insistió en el otorgamiento incentivos económicos por metas de calidad que promuevan la incorporación de innovación y mayor claridad en las condiciones para eventos excluibles, es decir, que no impongan cargas probatorias excesivas para las empresas. 

Por último, para el experto, se contribuirá al fomento de inversión con una mayor participación de asociaciones público privadas (APP) y con la facilitación de permisos y licencias de las autoridades para el desarrollo de las infraestructuras que en algunos de los países como Colombia vienen siendo más complejos.

 

Fuente: Energía Estratégica

https://www.energiaestrategica.com/adelat-destaca-buenas-practicas-regulatorias-para-robustecer-la-distribucion-electrica-en-latam/

América Latina: anticipan una mayor electrificación y piden buenas prácticas regulatorias

América Latina: anticipan una mayor electrificación y piden buenas prácticas regulatorias

El seminario, organizado por la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericana, describe la importancia de las tendencias tecnológicas y las mejoras regulatorias para la región.

La transición energética implica una serie de retos para la calidad de la distribución eléctrica, dado que la infraestructura existente debe adaptarse a nuevas demandas y tecnología.

Entre los principales aspectos de esta transición se encuentran la mayor electrificación, la movilidad eléctrica, la integración de recursos energéticos distribuidos (RED) y, de manera transversal, la resiliencia de las redes frente a eventos climáticos extremos.

Estas nuevas dinámicas plantean la necesidad de nuevas reflexiones sobre las estructuras de mercado y la regulación de la actividad de distribución, principalmente en el ámbito de los incentivos a las nuevas inversiones y su impacto en las tarifas finales a los consumidores.

El tema formó parte de la agenda del webinar organizado por la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (ADELAT) sobre Calidad de la distribución de energía eléctrica; experiencias y buneas práctricas regulatorias que convocó a las autoriddades y representantes más importantes de la industria.

Los expertos coincidieron en que la electrificación de diversos sectores, desde la industria hasta el hogar, implica un aumento significativo en la demanda de electricidad. Este fenómeno plantea varios desafíos para la red de distribución.

“Las infraestructuras existentes pueden no ser adecuadas para manejar el incremento en la demanda, requiriendo actualizaciones y expansiones significativas. La sobrecarga de la red puede provocar interrupciones y reducir la calidad del servicio. Asegurar un balance adecuado de carga en diferentes momentos del día y del año es crucial para mantener la estabilidad de la red. Y garantizar las autorizaciones  la viabilidad para la construcción de nueva infraestructura, como subestaciones de potencia y líneas de transmisión, es crucial para mejorar la confiabilidad de la red eléctrica. Ello requiere de una gestión efectiva por parte de las autoridades locales y nacionales para la obtención de las licencias ambientales y otros permisos necesarios”, señalaron.

Durante el seminario también se planteó la importancia del almacenamiento de energía como un factor crucial para gestionar la variabilidad de las renovables, pero también presenta desafíos. Integrar baterías y otros sistemas de almacenamiento a la red que requiere inversiones en infraestructura.

“La transición energética implica una serie de retos para la calidad de la distribución eléctrica, dado que la infraestructura existente debe adaptarse a nuevas demandas y tecnologías. Es necesario desarrollar estrategias eficaces para la carga y descarga de estos sistemas para optimizar la estabilidad y la eficiencia de la red. La adopción de redes inteligentes, el análisis de datos y el mantenimiento predictivo, junto con políticas de sostenibilidad y la participación activa del consumidor, son elementos clave para superar estos desafíos. La capacidad de adaptarse y evolucionar frente a estos retos determinará el éxito de la transición energética, asegurando un suministro de energía fiable, eficiente y sostenible para el futuro. La colaboración entre gobiernos, empresas y consumidores es esencial”, sugieren los especialistas.

Y apuntan que la infraestructura de distribución debe ser la plataforma digital que ayude a que el proceso de transformación energética sea parte integral de los cambios económicos, climáticos, sociales, de calidad y cobertura del servicio, que requerimos los habitantes de nuestra región. Esta nueva dinámica exige mejorar los índices de calidad de servicio en forma sustancial y a una mayor velocidad. Para acelerar este proceso se requieren inversiones en infraestructura y digitalización, así como incentivos adecuadamente localizados y en equilibrio con las tarifas a los consumidores finales.

Según los expertos, la región ha visto mejoras significativas en los últimos años gracias a inversiones en modernización de redes, adopción de tecnologías inteligentes y reformas regulatorias.

Sin embargo, persisten desafíos como la cobertura desigual, interrupciones frecuentes y pérdidas de energía. Los esquemas de incentivos y compensaciones están diseñados para alinear los intereses de las empresas de distribución con los objetivos de calidad del servicio. Los marcos regulatorios pueden incluir diversos mecanismos económicos para incentivar a las empresas distribuidoras a realizar inversiones que permitan mejorar su servicio.

 

En ese sentido consideran que en América Latina, la calidad de la distribución eléctrica es un desafío constante debido a factores como las condiciones económicas, la infraestructura envejecida y la creciente demanda de energía. La calidad del suministro eléctrico es clave para asegurar la continuidad y confiabilidad en el contexto de la mayor electrificación del consumo energético que traerá la transición energética.

“Para mejorar la calidad, se requiere digitalizar y automatizar la red; aumentar el enmallamiento para incrementar las suplencias disponibles para un evento fortuito; aumentar sustancialmente el número de equipos telecontrolados y de actuación autónoma en los diferentes niveles de tensión de la red; asegurar la coordinación de los nuevos elementos que se incorporen a la red, ya sean propios o de terceros y; especialmente, utilizar al máximo la flexibilidad disponible.

Asimismo, debe introducirse el concepto de resiliencia en los sistemas de distribución, de forma que se limite el alcance, la severidad y la duración de la degradación del sistema luego de la ocurrencia de un evento extremo”, concluyeron.

 
Fuente: Mejor Energía
https://www.mejorenergia.com.ar/noticias/2024/07/22/3044-america-latina-anticipan-una-mayor-electrificacion-y-piden-buenas-practicas-regulatorias